El libro La vida de los hombres infames contiene
una serie de artículos escritos por Michel Foucault que tienen como
particularidad mostrarnos lo que podría denominarse su enfoque metodológico
para un proyecto de “estudios culturales”. En particular recomiendo la lectura
del artículo que le da el título al libro ya que allí, a mi modesto entender,
se esboza una perspectiva epistemológica, teórica y metodológica general que
seguramente será de utilidad para quienes quieran realizar investigaciones en
esta área disciplinaria desde una perspectiva foucaultiana.
Luis García Fanlo
Sociología de la Cultura
Alain Badiou
Argentinidad
Arquitecto de Laberintos
Arte
Artezeta
Battlestar Galactica (Series TV)
Bicentenario Argentina
Big Brother TV
Breaking Bad (Series TV)
Ciencia Ficcion
Cine
Convergencia digital
Critica Television
Critico Serial
Cultura
Democracia
Dexter (Series TV)
Estudios Culturales
Falklands
Famatina
Filosofia
FM La Tribu
Gilles Deleuze
Gilles Lipovetsky
Giorgio Agamben
Gran Hermano (TV Show)
Gran Hermano 2011
Gran Hermano 2012
Historia Argentina
House MD
Internet
Islas Malvinas
Jacques Lacan
Jacques Ranciere
Karl Marx
Kirchner
Literatura
Lost (Series TV)
Mario Heler
Michel Foucault
Mundial 2010
Música
Películas
Peronismo
Pierre Bourdieu
Pintura
Politica Argentina
Pueblos Indigenas
Reality Show
Redes Sociales
Rene Magritte
Salud
Semiótica
Series TV
Sociología
Star Trek (Series TV)
Tecnologia
The Walking Dead (Series TV)
TV
Twitter
UBA
UNR
Zygmunt Bauman
domingo 18 de marzo de 2012
sábado 17 de marzo de 2012
El sentido filosófico de la argentinidad
Texto de José Ingenieros, publicado en 1914, en el que el autor inaugura un discurso sobre la argentinidad en el que se yuxtaponen enunciados positivistas y modernistas culturales. Para acceder al mismo hacer click AQUI.
viernes 16 de marzo de 2012
Sobre la argentinidad
El término argentinidad es
relativamente reciente, surge a principios del siglo XX y quien lo enuncia por
primera vez y lo instala como un problema no es un argentino sino un español,
el filósofo Miguel de Unamuno. El momento histórico está marcado por un acontecimiento
– la gran inmigración- y por una conmemoración –el Centenario de la Revolución
de mayo- a partir de los cuales se produce una profunda reestructuración de las
condiciones de dominación previamente existentes en la Argentina.
El breve texto de Unamuno (“Sobre la argentinidad”) cuyo propósito
original solo consistía en elogiar el libro “La restauración nacionalista” de
Ricardo Rojas, operará como iniciador del discurso sobre la argentinidad dentro
del campo intelectual argentino dando lugar a la aparición de diversas
problematizaciones que tendrán una incidencia legitimadora de prácticas
estatales, decisiones políticas y administrativas, prácticas discursivas científicas,
religiosas, y filosóficas de orden biopolítico orientadas a argentinizar tanto
a la población argentina como a la extranjera residente en el país. Paradójicamente,
un texto que caracterizaba la argentinidad como el “espíritu” o “esencia” del
“ser argentino” más propio del romanticismo y del nacionalismo cultural, fue
apropiado por los positivistas argentinos que lo
resignificaron según su propia interpretación cientificista.
Texto original “Sobre la argentinidad” de Miguel de Unamuno AQUÍ.
jueves 15 de marzo de 2012
Descamisados
Eduardo Wilde
Publicado en "Diario
La República ",
Buenos Aires, 12 de abril de 1874
“Descamisados”
La prensa mitrista llama
"descamisados" a todos los que no son partidarios de su ídolo. Esa
prensa podrá reconocer la pobreza de los individuos que insulta, que son
argentinos, que tienen derecho a participar de las conmociones de su patria y a
concurrir para la formación de sus poderes. Pero si los individuos del pueblo
que van a dar en tierra con el poder y con la influencia del caudillo y la
aristocracia son descamisados, ¿quién les habrá robado la camisa? ¿Por qué,
siendo argentinos, se encuentran desheredados en su propia Patria? Los que
ahora nos insultan llamándonos descamisados, quizás viven en suntuosos palacios
o en casas regaladas que se compran con el dinero que se cercenó a nuestro
salario. Quizá los que después de habernos desnudado se ríen de nuestra
desnudez, se visten lujosamente con el dinero que la Nación había destinado para
que fuéramos bien alimentados en las campañas, y para que no entráramos
hambrientos a las batallas, donde debíamos llenar los deberes del soldado para
sostener la grande y ruinosa política. Quizás los que insultan a los pobres
trabajadores del pueblos señalándoles su miseria, han conseguido conducirlos a
ella, destruyéndoles su familia al arrebatar del hogar al que la mantenía;
quizá el descamisado que recorre las pulperías consumiendo lo que gana en el
día es conducido a la abyección y a la miseria por los que le hicieron
abandonar a sus hijos y a .su esposa imponiéndoles la ración de hambre y
desolación que quita todo los encantos de la vida.
Si los descamisados hablaran, cuántos
opulentos nos señalarían que ostentan su lujo en cambio de la desnudez que
procuraron. Los descamisados no son mitristas. Los mitristas tienen camisa,
casa, alimentos y dinero. ¿Es acaso porque trabajan más o porque no tienen
vicios?
No, ellos son también los descamisados
de la víspera que el oro de los proveedores ha vestido. Ellos son los
individuos del pueblo que gozan de un sueldo mensual salido ya sabemos de dónde
y que se les paga por ser mitristas, por sostener a Mitre, por votar por él,
por elevarlo, por servir a la empresa que quiere hacer de ‚él un presidente que
sangre de nuevo al pueblo para convertir sus adeptos en millonarios. Ellos son
también los descamisados de la víspera que tomarán una profesión lucrativa: la
de ser mitristas. Si no se escondiera en cada uno de nuestros descamisados un
tesoro de abnegación y de virtudes, ellos no sufrirían la vergüenza de oír
insultar su miseria. Nuestros descamisados saben dónde se encuentran las
camisas que harían bien a su cuerpo.
Preferimos nuestros descamisados que
la abnegación arrastra, a sus compañeros de la víspera vestidos hoy gracias al
oro de los empresarios de candidaturas. Los descamisados que no se procuran
camisas a cambio de su conciencia, irán hoy a los atrios con su pecho
descubierto a dar su voto por los electores que han de elegir un presidente que
no haga guerras, que no haga surgir como nuevas industrias las proveedurías y
que no persiga los derechos de las provincias. Nuestros descamisados expondrán
hoy sus pechos descubiertos a las balas de los revólveres lujosos y a los filos
de los puñales con que la plutocracia de Buenos Aires ha amado a sus afiliados.
Esos descamisados que volvieron desnudos de los campos de batalla en que
quedaron muchos de sus compañeros, enseñarán hoy a los insultadores y a su jefe
indolente que están dispuestos mantener sus derechos y a conseguir que su
voluntad soberana impere, porque son ellos, los descamisados, los miserables, a
quienes queda como única fortuna su conciencia, los que forman el pueblo, la
mayoría que arrastra una vida precaria en las ciudades, siendo siempre la
primera en los sacrificios y en los gloriosos combates.
Recogemos el nombre o el apodo con que
se pretende injuriar a los partidarios de nuestras ideas y nos lo apropiamos
con orgullo. Somos los descamisados, no traficamos con nuestra conciencia, pero
el sol que lucirá hoy no se ocultará en el horizonte sin presenciar nuestra
victoria democrática, y los que pretenden insultar la miseria y la
inquebrantable firmeza de los que no están con ellos, tendrán que estampar en
sus periódicos esta consoladora noticia: ¡los descamisados han triunfado!
sábado 10 de marzo de 2012
Video. Seguridad, territorio, poblacion
Luis García Fanlo. Seminario de Doctorado "Michel Foucault y la investigación en ciencias sociales". Clase del 12/10/2011. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
miércoles 7 de marzo de 2012
Una época de transición
Entre fines del siglo XX y principios del XXI la sociedad comenzó a recorrer una época de
transición. Profundos cambios en la estructura social, cambios en las
costumbres, ideologías, creencias, formas productivas y de consumo, regímenes
políticos, emergencia del mundo digital con sus redes sociales,
transformaciones en los medios de comunicación, irrupción de avances
tecnológicos en campos tan diversos como la salud, la educación y la cultura
que han generado transformaciones en los modos y formas de ser en todos los
ámbitos de la vida social. Aparición de nuevos modos de subjetivación que
producen realidades diferenciales y van configurando lo que Michel Foucault
denomina sociedad de normalización.
Si en los siglos XIX y XX predominaba la ética del trabajo, la
producción, y el disciplinamiento como matrices sociales estructurantes de
nuestro modo de vida, ahora lo hace la estética del consumo y diversas formas
de control que han reconfigurado las formas de ejercicio del poder tanto a
nivel global como local e individual. Si antes las sociedades se estructuraban
y cohesionaban internamente a partir de la figura del Estado-Nación y la
identidad nacional, ahora la impronta de la globalización reconfigura nuevas
identidades sociales, políticas, étnicas, culturales, sexuales, e ideológicas.
Pero se trata, decía, de una época de transición. Es decir, un proceso de
cambio en el que coexisten formas sociales antiguas con nuevas, lo que implica
la existencia de contradicciones, que por ejemplo se expresan en la brecha
generacional y en cierta asincronía en el ritmo del cambio social que no se
produce en forma homogénea y lineal.
Lo que llamamos comúnmente la cultura se ha convertido en un campo mucho
más heterogéneo, fragmentado y diverso de lo que solía ser impactando
principalmente en las maneras de interpretar el mundo. La cultura es, a la vez,
una industria y un campo de luchas sociales y políticas que aunque no
reemplacen a las antiguas luchas económico-sociales ahora comparten su mismo estatus
de importancia.
Reconocimiento de identidades antes estigmatizadas, como las de gays,
lesbianas, travestis y transexuales; víctimas de la inseguridad o la injusticia
ciudadana; desocupados y excluidos del sistema productivo y del consumo; tribus
urbanas de jóvenes rebeldes y contestatarios; migrantes que se trasladan de una
parte a la otra del mundo que reclaman ser tratados igualitariamente en las
sociedades en las que se instalan; Pueblos Indígenas que reclaman por su
derecho a vivir según sus formas de vida y creencias ancestrales incluyendo
reparaciones territoriales, económicas y políticas. Y las nuevas identidades
digitales, los avatares, que van estructurando un nuevo campo
interdisciplinario en el que convergen sociología, semiótica de los medios,
estudios culturales y en comunicación y cultura. Tiempos de unas ciencias
sociales que tienen que hacerse cargo de las complejas relaciones entre
subjetividades corporales y digitales.
lunes 5 de marzo de 2012
Libro Nominados El Gran Hermano de Marcos Gorban
Sobre la televisión argentina existe una amplia y
variada literatura que en general aborda el tema desde una perspectiva
académica (estudios sobre sus lenguajes, gramáticas de producción y
reconocimiento, historia de la televisión y sus géneros, audiencias, sujetos
espectadores, estudios culturales, etc.) o periodística (historias sobre
actores, programas, géneros, etc. escritos tanto en primera como en tercera
persona, etc.) pero son muy pocos los que lo hacen desde el lugar del Productor.
Faltaba un libro que describiera y explicara desde la práctica profesional, es
decir, “desde adentro”, cómo se hace televisión e incluso cómo visionan la televisión
los que la producen.
Pues bien, Nominados
libro de Marcos Gorbán recientemente publicado por Sudamericana viene a llenar
ese vacío por lo menos en lo que se refiere a uno de los formatos más
polémicos, paradigmáticos y exitosos de la televisión no solo argentina sino
mundial, el Realty show Gran Hermano.
A través de su relato, Marcos Gorbán nos transporta
a ese lugar que nunca vemos en la pantalla de televisión porque precisamente es el que nos hace ver, y nos describe
cómo funciona, cuales son sus reglas, en suma, cómo se visiona la televisión no
desde el lugar del consumidor sino del productor, para mostrarnos que en el
Realty-show Gran Hermano esa producción, ese funcionamiento, esas reglas y ese
visionado responden a unas gramáticas, lógicas, discursos y procedimientos no
solo diferentes sino opuestos a los que rigen al resto de los programas de
televisión sean en vivo o grabados, realidad o ficción.
El libro tiene múltiples niveles de lectura e
interpretaciones que interpelan tanto al fan del formato, el espectador
televisivo, el académico, el productor de televisión, en fin a todo aquel al
que le interesa saber en qué consiste eso que en el lenguaje cotidiano llamamos
“la magia de la televisión” y que hasta ahora era un secreto guardado bajo llave.
Y, a la vez, no es ni un libro académico, ni periodístico, sino un libro en
primera persona que narra lo que hace y cómo lo hace un productor de
televisión.
En mi caso particular, que hace varios años intento
indagar, investigar, elucidar qué es y cómo funciona un reality-show como Gran
Hermano la lectura de Nominados
significa un antes y un después, ya que más allá de constatar algunos aciertos
y más de un error de perspectiva y de método en los que incurrí, me ofrece un
conjunto de información y de conceptos que me generan nuevos interrogantes y
problemas cuyo abordaje hubiera sido imposible sin la lectura de este libro.
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