domingo 31 de mayo de 2009

Television y sociedad argentina hoy


Conferencia

"Televisión y sociedad argentina hoy"

a cargo de

MARCOS GORBAN
Productor General de Gran Hermano
Productor General de Operación Triunfo
Productor General de Talento Argentino
Profesor Universidad de San Andres
Profesor Escuela Nacional de Realización Cinematográfica


JUEVES 11 de JUNIO 2009 - 19.30 HORAS
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES (UBA)

MARCELO T. DE ALVEAR 2230
AULA SUBSUELO


INVITAN: Cátedra Sociología de la argentinidad, Proyecto de Investigación Nuevas formas de inscribir la argentinidad en el cuerpo, Revista Discurso y Argentinidad, Grupo de Estudios sobre la Argentinidad.

viernes 29 de mayo de 2009

Poder pastoral y gubernamentalidad

Vivimos en una época de transición que se caracteriza por un cambio en la configuración estructural de las relaciones (sociales) de poder a escala mundial y que en cada sociedad particular asume formas adecuadas a su propia historicidad. Las épocas de transición se caracterizan por aparecer como una persistente debacle de las “viejas” formas y una emergencia de las “nuevas” aunque en realidad el proceso social más que un reemplazo de una forma por otra implica una subsunción de una forma en la otra. Esa es la complejidad de nuestra actualidad argentina y ese es precisamente el problema al cual estoy abocado en las prácticas de investigación que estoy realizando en los últimos años y que se trata de interrogar a nuestra sociedad argentina sobre las condiciones de aparición y aceptabilidad de una nueva forma de inscribir la argentinidad en los cuerpos. ¿Para qué? Para hacernos gobernables. He aquí solo un aspecto del problema y que se refiere a las nuevas formas de hacer política en estos tiempos de campaña electoral. En realidad no son tan nuevas ya que hace 20 años las inauguró el así llamado menemismo (forma argentina del neoliberalismo mundial), y que caracterizo conceptualmente como los nuevos usos del poder pastoral. El poder pastoral medieval subsumido en el poder político capitalista que lejos de “vaciar de contenido” la política ha reformulado y reconfigurado sus contenidos para hacerlos compatibles con la sociedad del espectáculo.

Todos los gobiernos que hemos tenido desde esos tiempos que parecen tan lejanos –y sin embargo son tan cercanos- han sido y son neoliberales y por lo tanto pastorales, pero hoy esa pastoral neoliberal ha alcanzado formas más elaboradas e insistentemente –por no decir radicalmente- productoras de un discurso en el que la estética del consumo va subsumiendo paulatinamente a la ética del trabajo, en el que la sociedad disciplinaria se subsume en la sociedad de control, y las que imperan las llamadas “tecnologías del yo” (o de “hágalo” usted mismo a través de un “candidato”). Hay una gran diferencia cualitativa entre el “Síganme, no los voy a defraudar” de Carlos, “No les pido que me sigan sino que me ayuden” de los K (y si no me ayudan todo se va al demonio), y el elocuente “Ayudame…ayudate” de don Francisco. El discurso interpela de la siguiente manera: yo soy igual que vos por lo tanto si me votás sos vos y no yo el que va a gobernar. Se trata de “hacerlo uno mismo” a través de Otro que sería “más iluminado”, “más carismático”, “más preparado”, “más práctico”, que uno mismo y esa plusvalía sería la clave de la fórmula mágica de la “salvación nacional”.

Repito el concepto. No estamos frente a dos “modelos” de gubernamentalidad sino a dispersiones y variaciones de una misma relación de poder que hay que reproducir. El votante espectador, el votante consumidor, el candidato más estéticamente actor, el candidato más consumible. ¿Qué esta a la venta en esta góndola mediática que se ofrece a los argentinos el próximo 28 de junio en las elecciones parlamentarias? Distintas marcas de un mismo producto pero con diferente “packaging”, mismo hardware distinto software: mismo poder pastoral bajo diferentes configuraciones de la dominación capitalista. Y en esta competencia –y más allá de los resultados que finalmente se obtengan electoralmente- la última campaña publicitaria de Unión Pro se lleva el premio: “Francisco + Mauricio + Gabriela = Vos”. Si ya era obsceno que todos fuéramos Otro, ahora la esquizofrenia redobla la apuesta: yo soy tres Otros y eso es demasiado y a la vez demasiado poco, porque todo ese esfuerzo que hay que hacer para ser tiene como único objetivo reproducir y naturalizar el sentido común. Y para eso lo único que hay que hacer es decir lo que todos dicen y prometer hacer lo que todos dicen que hay que hacer, eso sí, actuándolo de manera tal –dispositivo televisivo y publicitario de por medio- que el plusvalor lo ponga la espectacularización que convierte el simulacro (tres son uno y uno es todos) en realidad (somos todos tres hecho uno) y la realidad en simulacro.



jueves 28 de mayo de 2009

Fringe Season Finale (Series TV)

(...) PM spoke to physicist Michio Kaku, author of Physics of the Impossible, to perform our final fact check of Fringe, season one (...)

May 13, 2009

Popular Mechanics

miércoles 27 de mayo de 2009

Showmatch: Analisis de Gran Cuñado

El regreso en Showmatch del formato humorístico Gran Cuñado muestra por sus efectos de poder el vaciamiento del campo político argentino y de las formas tradicionales en las que estaba configurado. Desde luego, se trata de una espectacularización banal y no del uso del humor y la ironía para producir una crítica a las formas actuales de la política argentina: Marcelo la utiliza para producir sobre el campo político y sus agentes un efecto de poder en el registro de hacerse de capital simbólico propio, y los políticos para aparecer –como sea- en la televisión y de tal modo también adquirir algo de capital simbólico que les permita hacerse conocidos –y hasta simpáticos- no por lo que son o por lo que proponen en tanto políticos sino en tanto fetiches personificados para ser consumidos ya no por el ciudadano sino por el espectador televisivo. Se trata, sin duda, de una forma de hacer política que niega los fundamentos mismos de la política pero, a la vez, funda una nueva forma de hacer política cuyo objetivo es despolitizar. Gran Cuñado no tiene nada que ver con las mejores tradiciones del humor político argentino, forma transgresora que nació en la Argentina a fines del siglo XIX y principios del XX como superficie de emergencia para un discurso crítico sobre la actualidad. Gran cuñado clausura toda posibilidad de crítica sobre lo que importa para entender y transformar la configuración actual del campo de relaciones de poder que nos atraviesa y nos sujeta a resignarnos al “dulce obedecer” comteano. Se trata incluso de domesticar la risa y doblegar la ironía para hacerla funcional a la aceptación naturalizada de las cosas tal como son.

domingo 24 de mayo de 2009

Bicentenario según Mauricio

Inicio hoy una serie de comentarios sobre los distintos usos políticos del Bicentenario de la Revolución de Mayo que como todos sabemos se conmemorará en mayo de 2010. El Gobierno de la Ciudad, desde luego, tiene su propio programa de festejos y una particular interpretación sobre la significación actual que hay que darle a tan magno acontecimiento y lo enuncia presentando y convocando a participar del Programa Puertas del Bicentenario cuyo objetivo declarado (ver sitio Web) es el siguiente: “El Programa del Bicentenario debe dedicarse a proponer e implementar acciones y obras que permitan a la Ciudad recibir el año 2010, año del bicentenario de la Revolución de Mayo, en condiciones óptimas” según establece el texto del Decreto Nº 419-GCABA-2006 (paradójicamente dictado bajo la gestión de Jorge Telerman y cuyo texto está disponible para lectura en el mismo sitio Web del GCBA).

Para “conmemorar” el Bicentenario y “preparar a la Ciudad” se crea una Unidad Ejecutora de Proyectos a cargo del “Ente Único Regulador de los Servicios Públicos” (ah, ¿existía?) con su respectiva planta de consultores, asesores, presupuesto, etc. utilizando el mismo formato que desde la década de 1990 sirve para terciarizar, privatizar y/o concesionar el usufructo de la propiedad pública al capital privado, que sería el único capaz de producir las “condiciones óptimas” para implementar “las acciones y obras” necesarias para que la conmemoración siga el ejemplo de situaciones similares realizadas “en las grandes capitales del mundo”.

Primera observación: traduciendo todo esto significa subsumir el Bicentenario a los intereses económicos de la “patria constructora” (de Shoppings, Torres, Complejos Puerto Madero, Hoteles, veredas, aceras, plazas, calles peatonales, etc.) que sostiene políticamente a la actual gestión del GCBA, y tomando el ejemplo de “las grandes capitales” –algo paradójico cuando se trata de un evento tan patrióticamente argentino-, lo que significa que podrán participar otras “patrias constructoras” en la construcción del negocio que provee nuestra argentinidad. Eso sí, todo centralizado bajo la única autoridad del señor Mauricio que es el dueño, no perdón, el Jefe de Gobierno de la Ciudad, eso por “razones de Estado” (a la pelotita, ¿vamos a la guerra?). ¿Como le llamo a esta práctica discursiva? Gubernamentalidad neoliberal para hacer negocios generando condiciones de aceptabilidad social apelando al patriotismo escolar.

Segunda observación: pero lo que no tiene precio es la declaración de principios de estas Puertas del Bicentenario, por eso voy a transcribirlos aunque el texto sea un poco largo, pero les aseguro que es muy entretenido (patéticamente entretenido) y revelador (o encubridor que viene a ser más o menos lo mismo). ¿Como le llamo a este discurso? Gubernamentalidad neoliberal para que todos reconozcamos que la política de Mauricio no solo es la más eficiente sino la más patrióticamente escolar.

Bueno, ahí va (mis observaciones van en otro color):

"Pensamos el Bicentenario de la Revolución iniciada en Buenos Aires en 1810, que concluyó en la declaración de la Independencia de 1816, como un punto de encuentro de los ciudadanos y de las organizaciones sociales, religiosas, políticas y culturales que las representan"
¿Pensamos? ¿Quiénes, cuando, cómo, se reunieron a “pensar el Bicentenario”? ¿De dónde sacaron que la revolución de mayo “concluyó” con la declaración de la Independencia? Ah, pensaron, vaya a saber quién, apuesten, ¡Mauricio pensó solito y solo! Que el Bicentenario debe ser un “punto de encuentro” entre “ciudadanos” y las organizaciones “que los representan”, ah, parece que los representan mal o que los representados no piensan lo mismo que las organizaciones, o quizás ni siquiera sepan los ciudadanos que existen quienes los representan o quizás las organizaciones no saben a quien representan. Siempre es lindo y deseable usar cualquier cosa para que los “ciudadanos” se dejen representar por quienes se auto-adjudicaron la función de representarlos, y que todo buen gobierno haga lo necesario para que esa representación (sujeción le llamo yo) funcione bien ya que cuando hay problemas todo gobierno prefiere “acordar” con organizaciones y no con “ciudadanos”. Pero además, ¿Qué corno tiene que ver este particular tipo de “encuentro” con la revolución de mayo, la independencia, y nuestra actualidad?

"Un punto, en el mapa del tiempo que nos toca vivir, en el cuál podamos reconocernos tal como somos y en el estado en que nos encontramos. Es la historia, la personal, la social, la política, la cultural, la que viene a situarnos y a decirnos a cada uno en este punto: usted está aquí."
Esto es una soberana bolu… que podríamos titular (como decía Charly, el de antes no el que graba canciones de Palito Ortega) filosofía barata y zapatos de goma, autoayuda, relajación, catarsis, en resumen: ADAPTATE salame, y para eso te vamos a decir donde estás para que te reconozcas a vos mismo y a los demás en el estado deplorable en que la mayoría (no todos) estamos y seguiremos estando. Dios libre y guarde.

"El punto de encuentro es una síntesis vertical y horizontal. En el sentido vertical resume y asume el pasado sin condiciones y sin juicios de valor. El pasado es lo que es. Pero el pasado se re-significa en el resultado de los esfuerzos, las ideas, las luchas, la formación, los mandatos y las experiencias múltiples de cada uno, que se expresan aquí y ahora. Todos llegamos por caminos diversos al punto de encuentro del presente donde podemos reconocernos como protagonistas de un destino común. Y necesariamente tenemos que afrontar juntos el futuro en la ciudad posible."
Positivismo mezclado en ensaladera grande con espiritualismo y lenguaje arquitectónico provisto seguramente por los “intelectuales” de las industrias culturales y la “patria constructora”, sumado a una mala, malísima, interpretación de LOST que ni un chico de jardín de infantes llegaría nunca a pensar pero seguramente pensará dentro de unos años ya que le van a hacer aprender de memoria toda esta filosofía del estaño en clases especialmente patrióticas sobre el Bicentenario.

"La ciudad posible es la que integra, la que acepta, la que tolera, la que permite, la que se comparte y en la que se educa para la convivencia en el marco de la ley. El punto de encuentro se propone también en un plano horizontal como un círculo en constante expansión que excede los límites territoriales de la ciudad para incluir a residentes fijos y transitorios, a los visitantes ocasionales, a las comunidades tradicionales que se instalaron en la ciudad a fines del siglo diecinueve y comienzo del veinte y también a las nuevos barrios formados por las corrientes migratorias de los últimos años. Todos somos hoy Buenos Aires."
Y dale con las metáforas pseudos pitagóricas y con un posmodernismo geométrico que por su linealidad se parece más al premodernismo aristotélico-tomista medieval de la escolástica más pura y simple. Para culminar con la versión porteña de la versión nacional (kirchnerista, y sí eso es el régimen de verdad parece que dicen cosas opuestas pero están ordenadas por las mismas reglas de discurso y gobierno) de “La patria somos todos”. Bueno, piensa Mauricio, aquí “Todos somos hoy Buenos Aires”… ¿Cómo, no era que éramos todos diferentes? Claro, es como en la propaganda de 7UP, todos somos diferentes pero en el fondo somos una única cosa que refunde (en sentido literal) lo que somos en algo que no existe pero que viene bien que todos creamos que existe.


"No proponemos una revisión de la historia sino una lectura que anime a la necesaria construcción de la ciudad posible. La revolución la hicieron los vecinos de Buenos Aires, que entonces no eran reconocidos como héroes o patriotas. El Bicentenario nos ofrece la posibilidad de volver a mirarnos en ese espejo para comprender que, como antes y como siempre, depende de nosotros, de nuestras conductas, de nuestras acciones de la solidaridad con que emprendemos la tarea, mejorar las condiciones de vida en común."
¡Esto es desopilante! ¡Y esta gente nos gobierna, nos desvela, y nos habla en nombre de la patria! Tranquilo Mauricio no creo que nadie quiera que revises la historia argentina aunque muchos quisiéramos revisar las deudas, los gastos, y todo lo que se hace con el erario público de la ciudad, pero bueno, eso es muy mundano de nuestra parte y seguramente nada patriótico. Ah bueno, no se entiende un carajo, nada tiene relación con nada de lo que se “piensa” (recuerden todo esto se resume en “pensar” la patria, no hacerla, ya que lo que se “hace” con lo que se “piensa” son dos cosas totalmente distintas. Lo que hay que hacer es usar el pensar patriótico para que todos aceptemos que no tenemos que pensar ni hacer nada sino por el contrario dejar que otros piensen por nosotros y que otros hagan negocios sin nosotros. Lo del “espejo” ni me caliento en comentar, solo digo una vez más y van mil y una: lo del espejo es un cuento del tío, por favor, no lo usen más.


"En definitiva, el aniversario redondo, es una extraordinaria ocasión para encontrarnos y comprometernos. El sueño es siempre posible, porque nada impide cambiar, reparar, dar una mano, reconstruir, modificar, aceptar, organizar y establecer las reglas y leyes de una ciudad que se desea a si misma enérgica, vital, creativa, inteligente y en constante crecimiento cultural."
Y para finalizar el toque consumista, supuestamente joven y posmoderno pero siempre geométricamente metaforizado: “aniversario redondo”, como en una publicidad donde te ofrecen 50 cuotas para comprar una licuadora… una oferta redonda señora ama de casa, señor desocupado, joven apremiado por la “Fuerza”, niño argentino que serás un futuro consumidor fallido. Y desde luego, como dejar de lado el viejo y querido “sueño argentino” (de Echeverría al cabezón Tinelli). Soñar no cuesta nada, y quizás algún día si todos hacemos todo lo que Mauricio dice que tenemos que hacer (casi está hecho un telespastor mediático ahora que se juntó con Francisco, el maestro del discurso político pastoral argentino actual). Pero eso sí, aceptando, estableciendo, reglas y leyes para que la ciudad sea enérgica, etc. etc. etc. ¡le falto citar a un médico, biologo, odontólogo, psiquiatra, o científico afin para mayor legitimidad, como en las propagandas de alimentos que curan la “hinchazón” de panza entre otras cosas. ¿Servirá el yogur para que me baje la hinchazón no de panza sino de otras zonas corporales innombrables que me han producido estas Puertas del Bicentenario?


Lo más cómico es que después de todo esto, la primera actividad del Programa Puertas del Bicentenario es un recital de música “joven” en el Obelisco. No pienses tanto Mauricio, cuando uno no está acostumbrado te hace mal, y lo peor es que también le hace mal, mucho más mal que a vos, a la enorme mayoría de los porteños.

miércoles 20 de mayo de 2009

Física de lo Imposible

Les dejo un hermoso fragmento del Prefacio del libro de Michio Kaku titulado Física de lo Imposible que aún no ha sido editado en Argentina aunque creo que sí en España. Recomiendo que cuando lo publiquen salgan corriendo –como voy a hacer yo mismo- a comprarlo y lo lean. Por otra parte quiero aprovechar para decir que así como Michio Kaku analiza series o películas de ciencia ficción desde el punto de vista de la Física –a la vez que las disfruta como espectador- lo que yo intento hacer es lo mismo desde el punto de vista filosófico o sociológico. Quizás algún día –no muy lejano- alguien tendrá que escribir la Sociología de lo Imposible porque después de todo, la ciencia, la ciencia ficción, la tecnología, o cualquier otra cosa sujeta a la producción y al consumo humano en nuestra actualidad no son otra cosa que productos sociales y como tales los hacemos a la vez que nos hacen ser como somos.

Y gracias a LaFanlost por enviarme el texto.




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Si una idea no parece absurda de entrada, pocas esperanzas hay para ella (ALBERT EINSTEIN)

¿Será posible algún día atravesar las paredes? ¿Construir naves espaciales que puedan viajar a una velocidad superior a la de la luz? ¿Leer la mente de otras personas? ¿Hacerse invisible? ¿Mover objetos con el poder de nuestra mente? ¿Transportar nuestro cuerpo de manera instantánea por el espacio exterior?

Desde niño me han fascinado estas preguntas. Como muchos físicos, en mi adolescencia me sentía hipnotizado por la posibilidad de viajes en el tiempo, pistolas de rayos, campos de fuerza, universos paralelos y cosas así. Magia, fantasía y ciencia-ficción eran un gigantesco campo de juego para mi imaginación. Con ellas empezó mi duradera relación amorosa con lo imposible.
Recuerdo cómo veía las reposiciones del viejo Flash Gordon en televisión. Cada sábado me encontraba pegado a la pantalla del televisor, maravillado ante las aventuras de Flash, el Dr. Harkov y Dale Arden y su impresionante despliegue de tecnología futurista: naves a reacción, escudos de invisibilidad, pistolas de rayos y ciudades en el cielo. No me perdía un episodio. El programa me abrió un mundo completamente nuevo. Me excitaba la idea de viajar un día a un planeta lejano y explorar su suelo extraño. Atraído a la órbita de estas fantásticas invenciones, sabía que mi propio destino estaba ligado de algún modo a las maravillas de la ciencia que prometía la serie.

No era el único. Muchos científicos consumados empezaron a interesarse por la ciencia gracias a la ciencia-ficción. El gran astrónomo Edwin Hubble estaba fascinado por las obras de Julio Verne. Como resultado de la lectura de Verne, Hubble abandonó una prometedora carrera de abogado y, contra los deseos de su padre, inició una carrera en ciencia. Con el tiempo se convirtió en el mayor astrónomo del siglo XX. Carl Sagan, famoso astrónomo y autor de éxito, alimentó su imaginación con la lectura de las novelas de John Carter de Marte de Edgar Rice Burroughs. Como John Carter, soñaba con explorar un día las arenas de Marte.

Yo era solo un niño cuando murió Einstein, pero recuerdo que la gente hablaba de su vida, y su muerte, en términos respetuosos. Al día siguiente vi en los periódicos una fotografía de su mesa de trabajo, con el manuscrito inacabado de su obra más grande e inconclusa. Me pregunté qué podía ser tan importante como para que el mayor científico de nuestro tiempo no pudiera acabarlo. El artículo decía que Einstein tenía un sueño imposible, un problema tan difícil que ningún mortal podía concluirlo. Tardé años en descubrir de qué trataba el manuscrito: una gran y unificadora “teoría de todo”. Su sueño—al que dedicó las tres últimas décadas de su vida—me ayudó a centrar mi propia imaginación. Quería participar, aunque fuera en una pequeña parte, en la empresa de completar la obra de Einstein: unificar las leyes de la física en una única teoría.

Cuando me hice algo más mayor empecé a darme cuenta de que, aunque Flash Gordon era el héroe y siempre se quedaba con la chica, era el científico el que realmente hacía funcionar la serie de televisión. Sin el Dr. Harkov no había naves espaciales, ni viajes a Mongo, ni se salvaba la Tierra. Héroes aparte, sin ciencia no hay ciencia-ficción.

Llegué a comprender que estas historias eran sencillamente imposibles en términos de la ciencia involucrada, simples vuelos de la imaginación. Crecer significaba dejar aparte tales fantasías. En la vida real, me decían, uno tenía que abandonar lo imposible y abrazar lo práctico.

Sin embargo, llegué a la conclusión de que para seguir fascinado con lo imposible, la clave estaba en el dominio de la física. Sin un sólido fundamento en física avanzada, estaría especulando indefinidamente sobre tecnologías futuristas sin llegar a entender si eran o no posibles. Comprendí que necesitaba sumergirme en las matemáticas avanzadas y estudiar física teórica. Y eso es lo que hice.

Para mi proyecto de ciencias en el instituto monté un colisionador de átomos en el garaje de mi madre. Fui a la compañía Westinghouse y reuní 200 kilogramos de chatarra procedente de un transformador. Durante las navidades bobiné 35 kilómetros de cable de cobre en el campo de fútbol del instituto. Finalmente construí un betatrón de 2,5 millones de electrón-voltios que consumía 6 kilovatios (toda la potencia eléctrica de mi casa) y generaba un campo magnético 20.000 veces mayor que el campo magnético de la Tierra. El objetivo era generar un haz de rayos gamma suficientemente potente para crear antimateria.

Mi proyecto científico me llevó a la Feria Nacional de la Ciencia, y con el tiempo satisfizo mi sueño, ganar una beca para Harvard, donde finalmente podría seguir mi objetivo de convertirme en un físico teórico y seguir las huellas de mi modelo, Albert Einstein.

Hoy recibo e-mails de escritores de ciencia-ficción y de guionistas que me piden ayuda para mejorar sus historias explorando los límites de las leyes de la física.

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martes 19 de mayo de 2009

UBA: Estudiar Sociología Hoy

Llevo 22 años enseñando Sociología en la Universidad de Buenos Aires y con el correr del tiempo voy verificando cómo el desmantelamiento del sistema educativo producido en el país durante las últimas décadas en todos sus niveles –primario, secundario, terciario, universitario- ha producido lo que un colega con muchas más canas que yo llama el “desarme intelectual”. Con el tiempo he pensado que en la Carrera de Sociología de la UBA los estudiantes se van diferenciando en función del momento socio-económico-cultural en que sus trayectorias se cruzan con los dispositivos de enseñanza. La cursada de una asignatura se ha convertido en un viaje en barco para los estudiantes y los estudiantes se estructuran según el caudal del capital cultural obtenido y cada vez más por los recursos de partida que generaron las condiciones de posibilidad para acumular ese capital cultural atesorado previamente. Tres sistemas prácticos aparecen: el de aquellos que deciden elegir la mejor reposera y aprovechar para tomar sol mientras cursan, los que se esfuerzan por encontrar un propósito a la travesía, y los que también con esfuerzo pero con mayor capital cultural aprenden qué es un barco, cómo se conduce un barco, y hacen de la travesía una práctica de aprendizaje para ser marineros expertos. Las clases van pasando y llega el momento de las evaluaciones. La calma se interrumpe y el barco naufraga. Los primeros se hunden junto con el barco, los segundos en la confusión logran no obstante hacerse de un salvavidas y quedar a flote, los terceros se suben al bote que durante la misma travesía y previsoramente habían construido para hacer frente al acontecimiento inevitable. Cursar una asignatura es un viaje breve, de sólo 12 semanas, que no puede hacerse cargo de las falencias de todo un sistema educativo y de las cada vez más pronunciadas desigualdades sociales que también son culturales. Pero el viaje debe continuar y para quienes tenemos la responsabilidad de conducir ese viaje por el mar del conocimiento sociológico no nos queda otra alternativa que guiar a los que construyeron botes y subir a esos botes a quienes quedaron a la deriva en sus salvavidas. Por suerte, si aprenden la lección, los que se hundieron pueden volver a cursar la asignatura el año próximo o en su defecto cursar otras asignaturas de las tantas que ofrece la currícula de la Carrera. Pero a mitad del camino ya no es posible volver la película para atrás y comenzar de nuevo como si nada hubiera pasado. No solo es humanamente imposible para el docente sino que además sería abandonar a la deriva a los que sea por la razón que fuera lograron mantenerse a flote. Dicto, con mi equipo de cátedra, una asignatura que forma parte de una Orientación o Especialización, y para llegar a ella se requiere haber transitado varios años previos de cursada de asignaturas obligatorias, y previamente el CBC, y previamente la secundaria, y previamente la primaria… en las seis semanas que restan para que termine el viaje no es posible entonces convertir la asignatura en toda una trayectoria educativa completa. Nuestra responsabilidad con la Universidad Pública nos exige que formemos a los mejores estudiantes que podamos, para que luego puedan ser investigadores, docentes, o profesionales de excelencia académica en la Orientación para la cual hemos sido suficientemente acreditados y para la que también nos formamos continuamente sin descanso. ¿Se puede hacer algo más? Desde luego, y lo hacemos. Participamos desde hace años en la política académica universitaria contra el desarme intelectual y fuera de la política universitaria para transformar nuestra sociedad y emanciparla de todas las desigualdades que produce y reproduce. Y a la vez, también somos trabajadores –dentro y fuera de la Universidad- atravesados por las relaciones de poder que se nos imponen en tanto condiciones de existencia a las cuales resistimos e insistimos en resistir.

FM LA TECNO: Mientras todos corren

El próximo viernes 22 de mayo me van a hacer una entrevista radial en el programa “Mientras todos corren” conducido por el sociólogo Daniel Cholakian que se emite por Radio FM La Tecno de 20 a 22 horas (en 88.3 MHz a la izquierda del dial). El programa también puede ser sintonizado por Internet ingresando a www.fmlatecno.com.ar En esta oportunidad el tema de la entrevista será la Revolución de Mayo y la argentinidad.

sábado 16 de mayo de 2009

Fringe (Series TV): realidad alterna (1)

ATENCION: en este comentario se revelan detalles de la trama de la serie de televisión FRINGE que aún no han sido emitidos en Argentina. Episodio final de la primera temporada: The Road not Taken (S01E19) y There’s More Than One of Everything (S01E20).


There’s More Than One of Everything (“Hay más de uno de cada cosa”) es el título del episodio final de la temporada de FRINGE y he aquí la segunda originalidad de la serie: es además una frase clave para entender toda la temporada y se la dice “El Observador” a nuestro querido amigo Walter Bishop. El Observador es el personaje más enigmático –a mi juicio- de toda la temporada y su intervención en este episodio revela el motivo de su extraña conexión con “El Patrón” y con el propio Walter Bishop… y con Peter Bishop. El Observador está presente en todos y cada uno de los eventos misteriosos que constituyen “El Patrón” tomando notas sobre ellos y reportandolos a alguien que no conocemos, pero también es quien en el pasado salvó la vida de Walter y Peter cuando sufrieron un accidente automovilístico. Pero según se desprende de lo que dice “El Observador” estas intervenciones en la vida de Walter (primero el accidente, luego llevarlo a la casa abandonada para que encuentre el artefacto que sella la ventana entre ambas realidades) fueron “un involucramiento que va más allá de lo debido”. Después vamos a enterarnos de un secreto que tiene Walter y que es decisivo para entenderlo a él y a Peter: en el accidente automovilístico Peter MURIO, entonces Walter (¿con la ayuda de El Observador?) hace algo absolutamente transgresor: viaja a la realidad alterna y se trae el Peter DE ESA REALIDAD a la NUESTRA. Bien, se entiende por qué hay algo raro en la relación entre Walter y Peter (tanto de un lado como del otro tal como se muestra durante toda la temporada cuando Walter recuerda cosas de la niñez de Peter que éste no recuerda). Peter (el de nuestra realidad) murió en 1985 (a los 7 u 8 años) por lo tanto si tuviera recuerdos de su niñez (no hay explicación a su amnesia) serían del Walter ALTERNO y su vida en el mundo alterno y no de la nuestra. Esto me lleva al primer episodio de la serie, ¿recuerdan? Peter está en IRAQ y se esconde de unos tipos que lo persiguen (¿Por qué? ¿Tendrá que ver con el mundo alterno?), Peter es “especial” un tipo superinteligente pero que utiliza ese talento para hacerse su propia vida (¿al estilo de la realidad alterna?).

Bien. Vuelvo a la frase de El Observador: “Hay más de uno de cada cosa”. ¿Qué significa? En principio todos pensamos en la realidad alterna: claro, se refiere a que cada cosa tiene un doble en el mundo alterno… pero veamos bien la frase. Podría haber dicho “Hay dos de cada cosa” pero no, dice “hay más de uno”, claramente, dice –según interpreto- que puede haber varios de cada cosa que es algo muy distinto: “más de uno” no es dos, puede ser dos pero también tres, cuatro, etc. Tercera originalidad de la serie y enteramente lógico de especular: sencillamente hay cerca de 6.000 millones de seres humanos en nuestro mundo “tomando caminos” y pudiendo haber “tomado otro”, sería ilógico entonces que todo se resumiera EN UNA UNICA REPLICA ALTERNA. No, tienen que existir múltiples realidades alternas, y aquí postulo que la teoría de la serie FRINGE se acopla con la existencia de “universos alternos”. Y voy un poco más allá. Sinceramente, ¿a ustedes les parece que “El Observador” es alguien de nuestra realidad o de una realidad alterna similar a la nuestra? No lo creo así. Propongo que El Observador viene de una tercera realidad alterna o sencillamente de un “universo paralelo” (me inclino más por esta segunda opción).

Ahora vayamos a Olivia, sus “visiones” de la realidad alterna y mejor aún su encuentro con William Bell en la realidad alterna. En el camino quedan decenas de preguntas sin respuesta: “¿William Bell es de nuestra realidad que viajó a la otra y en ese caso qué pasó con el William Bell alterno?”; “¿Por qué Olivia debe viajar a la realidad alterna, si ella debe tener allí su doble?”; “¿Qué hay del Walter alterno al que nuestro Walter le raptó el hijo?”; etc. etc. Pero aunque parezca mentira todo eso es secundario por el momento. Reconstruyamos como es la realidad alterna. Según las visiones de Olivia también ahí se están reproduciendo los mismos sucesos misteriosos que aquí solo que en forma alterada (allí las gemelas combustionan juntas, aquí solo una) luego ahí también hay un “Patrón”; además en la realidad alterna también existe el FBI y un Charlie Francis (y una Olivia evidentemente ya que Francis no se asombra de verla cuando ella se encuentra con él en la realidad alterna) pero el caso Fringe no es la prioridad del FBI sino QUE MEDIA CIUDAD DE BOSTON ESTÁ EN CUARENTENA (evidentemente hay una epidemia o algo por el estilo); además, en la siguiente “visión” Olivia observa edificios ardiendo (claramente por el estallido de bombas o algo por el estilo), un helicóptero que vuela sobre las llamas y alguien que desde un altavoz ordena: “¡Ciudadanos! Esto no es un simulacro, diríjanse todos a las casas-refugio”… ¿Está la ciudad bajo ataque?... ¿Lo está desde hace tiempo? (hay refugios construidos)… ¿no les suena raro eso de “¡Ciudadanos!”?.... Algo anda mal pero muy mal en la realidad alterna.

Como si esto fuera poco, queda claro que Olivia es teletransportada a la realidad alterna por una tecnología mucho más avanzada que la utilizada por Jones (escena genial en el ascensor del hotel). ¿Hay más? Sí mucho más. Olivia entra a una oficina y sobre un escritorio hay un ejemplar del diario THE NEW YORK POST (el diario existe y es un diario amarillo, tipo Crónica de la Argentina) que en su portada tiene las siguientes noticias (la cámara en un acercamiento y primer plano genial deja ver algunas cosas y otras no): “Los Obama se mudan a la NUEVA CASA BLANCA” y como subtítulo “Michael Obama (la esposa real del Barack) busca un nuevo diseñador” (ja, ja, ja, increíble, en ese mundo también la tienen por frívola y casquibana… ¡genial J.J. Abrams!). Pero también se anuncia que “El ex Presidente Kennedy –Ted Kennedy- hablará en las Naciones Unidas”, que “Los mercados continúan cerrados desde hace 21 días”; y que en la Liga de Béisbol la figura del partido fue un ídolo que en nuestra realidad murió hace unos años (ja, ja, ja, otra genialidad, el mundo se viene abajo pero no se suspende el Béisbol, ja, ja, ja, después de todo es diferente pero similar a nuestra realidad). Bueno, bueno, bueno. ¿Cuándo fue presidente Ted Kennedy? ¿Allí no tuvieron a Bush?

Pero falta lo más transgresor y políticamente incorrecto. Si señoras y señores, la cámara se enfoca en Olivia mirando por la ventana de la oficina, se va alejando y al hacerlo nos muestra algo totalmente inesperado: la oficina de William Bell ¡está en una de las TORRES GEMELAS! Y ambas torres están intactas. ¡No hubo 11S en la realidad alterna! Originalidad total. Transgresión absoluta del orden de las palabras, las imágenes y las cosas. Porque parece que a nuestros alternos no les tiraron abajo las Torres pero a cambio les está sucediendo algo mucho más terrible y todo eso no alteró, sin embargo, que ¡Obama sea Presidente! Se produce entonces la ruptura de un orden del discurso, de una sucesión de causa-efecto, de una naturalización de lo social, que politiza A NOSOTROS COMO ESPECTADORES DE LA SERIE. ¿Creen que exagero? ¡¡¡¡Busquen en Internet las repercusiones políticas de esta escena final de FRINGE con sus alusiones a Obama y al WTC!!!!!! No se si existe una realidad alterna, y desde luego que todo esto es un relato sobre una serie de ciencia ficción, y sin embargo ESTA PRODUCIENDO EFECTOS SOBRE NUESTRA ACTUALIDAD. ¿Qué pasa muchachos? ¿Por qué se ponen tan nerviosos por una serie de ciencia ficción? ¿No era que OBAMA era fanático de LOST y de Abrams? ¿Por qué molesta tanto? ¿Por qué hace ruido? ¿Será por lo que puede llegar a venir en la segunda temporada? ¿Será porque una cosa es la ciencia ficción y otra que la ciencia ficción se meta en política? ¿Será porque la televisión –como digo siempre- crea realidad, produce efectos de realidad, y fundamentalmente efectos SOBRE LA REALIDAD?

Sea como sea, FRINGE nos dará una versión nueva, original, y transgresora, sobre la temática de las realidades alternas y los universos paralelos, y también según parece UN MOTIVO PARA PENSAR DE OTRO MODO NUESTRA PROPIA ACTUALIDAD.




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Fringe (Series TV): realidad alterna (2)

ATENCION: en este comentario se revelan detalles de la trama de la serie de televisión FRINGE que aún no han sido emitidos en Argentina. Episodio final de la primera temporada: The Road not Taken (S01E19) y There’s More Than One of Everything (S01E20).


La existencia de realidades alternativas o universos paralelos ha sido desde hace mucho tiempo una temática argumental recurrente en los relatos de ciencia ficción tanto en la literatura (novela, cuento, comic, ensayo), el cine, o las series de televisión. Y esa recurrencia estuvo siempre asociada a las especulaciones sobre la temática que desde principios de siglo –Teoría de la relatividad y física cuántica mediante- ha elaborado el discurso científico. En este comentario voy a interesarme exclusivamente en describir en qué consiste este relato sobre mundos alternos y en un próximo post intentaré mostrar por qué pienso que la forma en que encara el tema la serie de televisión FRINGE me parece sumamente original.

El concepto de realidad alternativa o alterna está asociado al que postula la existencia de universos paralelos pero no necesariamente existe una identidad de significado. En términos filosóficos los individuos son nudos de relaciones sociales cuyas acciones consisten en decisiones cuyo resultado es la configuración de una trayectoria individual tejida en la trama de las relaciones sociales, por lo tanto cada vez que alguien de nosotros decide “tomar un camino” desecha otro… ¿Qué hubiera sucedido si en lugar de ir hacia donde fuimos hubiéramos optado por ir hacia otro lugar? ¿Quién no se hizo alguna vez esta pregunta no solo a nivel individual sino en términos colectivos? Todo suceso constituye un evento que es producto de eventos anteriores y que configurará una sucesión determinada de nuevos eventos. Cualquier cambio implicaría una reconfiguración de los eventos futuros, y en eso consiste la realidad alterna. En imaginar una trayectoria, una sociedad, o un mundo donde la decisión hubiera sido otra. La ciencia y la ficción avanzan un paso más y muestran que la especulación podría ser posible de hacerse real dentro de las leyes de la física: la realidad alternativa existiría. Sería un mundo similar al nuestro pero a la vez muy diferente porque la sucesión de eventos ha sido distinta.

El concepto de “universo paralelo” es distinto porque postula la existencia de otros mundos que podrían ser radicalmente distintos al nuestro no por efecto de decisiones eventuales diferentes sino por efecto de la operación originaria de otras leyes de la naturaleza y del mundo social. Podrían existir universos sin vida, o donde la vida se desarrollara de formas absolutamente distintas a la nuestra, incluso universos donde no existieran galaxias, estrellas, y planetas sino otras configuraciones de materia y energía, o universos donde no haya tiempo o donde el tiempo se defina por otras coordenadas (podría ir de adelante hacia atrás, por ejemplo).

De modo que no necesariamente una “realidad alterna” es sinónimo de “universo paralelo”; podría llegar a ser pero es improbable. A partir de estas ambigüedades conceptuales es que existen numerosos significantes –tanto en la ciencia ficción como en el discurso científico- en los que la temática es teorizada y desarrollada argumentalmente. Versiones sofisticadas de estos significantes plantean la “realidad alterna” como “líneas temporales alternas” (producto por ejemplo de viajes en el tiempo que modifican la cadena de eventos como en LOST o STAR TREK o TERMINATOR, entre otras) pero la gran diferencia es que esa línea temporal alterna no construye un mundo paralelo sino que modifica nuestro propio mundo. Otras versiones muestran la realidad alterna como otro mundo donde todo está “al revés” (los malos de la película en un mundo son los buenos en el otro mundo) o donde todo está replicado de una forma bizarra (en el comic de superhéroes por ejemplo).

De modo que la temática bien puede ser abordada como parte de la “ciencia fringe” que nos propone J.J. Abrams. ¿Cuál de todas estas formulaciones (o variantes combinadas) nos ofrece FRINGE en el episodio “The Road No Taken” (“El camino no tomado”)? La que explica Walter Bishop y que está reproducida en el siguiente video (lamentablemente está en inglés pero la explicación a través de las imágenes es comprensible):





Entonces la versión que van a utilizar en FRINGE es la que postula que la realidad alterna es un mundo similar al nuestro, que existe pero a la vez es diferente porque la cadena de sucesos ha sido distinta a la nuestra. ¿Cuál es la problemática? Es posible viajar de una realidad alterna a la otra, y al hacerlo, modificar “artificialmente” una u otra realidad o ambas. Desde luego, lo que plantea la serie de televisión FRINGE es que la posesión de este saber (saber que existe una realidad alterna, qué es posible viajar de una a otra, y que ambas pueden ser modificadas “artificialmente”) necesariamente implica un poder sobre quienes no tienen ese saber. Y por lo que hemos visto durante la primera temporada ese poder está claramente localizado: Massive Dynamics lo tiene, William Bell lo tiene, Jones lo tiene, Walter Bishop lo tiene, y el gobierno de Estados Unidos lo tiene. Claro está, lo tienen en diferentes modos y por eso mismo lo usan para ejercer poder de diferentes modos y con diferentes propósitos. Primera originalidad de la serie: plantear el problema en nuestra actualidad y desde una perspectiva política actual: política económica, economía política, sujeción, dominación, ejercicio de la biopolítica a través de la tecnociencia.

En el próximo post veremos más en detalle esta interpretación porque el meollo de la cuestión se revela en el siguiente episodio de esta gran season finale que lleva el sugestivo y significante título de There’s More Than One of Everything (“Hay más de uno de cada cosa”).

viernes 15 de mayo de 2009

Lost (Series TV): The Incident / El incidente (cont)



ATENCION: en este comentario se revelan detalles del último episodio de la quinta temporada de la serie de televisión LOST (S05E16-E17).


Paso al episodio sin más trámite. Todo lo que se ha escrito sobre Lost en foros, comentarios, blogs, etc. etc. –incluyendo lo que yo mismo escribí en este blog- hay que desecharlo. ¿Por qué? Porque todas nuestras teorías se basaron en un equívoco gigantesco que no es producto de que seamos unos salames sino de la genialidad de los creadores de la serie. Tomamos –como los personajes- los efectos de realidad por la realidad y analizamos la serie según el orden de las palabras, las imágenes y las cosas con las que analizamos nuestra realidad cotidiana y con las que décadas de series de ciencia ficción nos armaron la cabeza. Señoras y señores: no hay nada de especial con John, con Ben, con Alpert, con Dharma, con la escotilla, con los losties, ni con el destino ni con el azar. Se trata de la Isla. Y decir que se trata de la Isla es decir que se trata de la disputa ancestral entre dos “entidades”: Jacob y su Némesis (me gusta más llamar Némesis a este personaje anónimo pero fundamental que aparece al principio del episodio y no “Anti-Jacob” como se está popularizando en la web, ya que decir “anti” es toda una definición y toma de posición y la verdad yo ya no tomo posición por nada ni nadie en LOST).

La disputa está planteada en los siguientes términos antinómicos: ¿Es bueno que extraños visiten la Isla? Jacob dice que sí, su Némesis dice que no. Yo creo que debe haber algo más –todavía no revelado- porque la Némesis le dice a Jacob que lo que más desea en el mundo es matarlo pero –vaya a saber uno por qué- no puede hacerlo. Esta escena –lo sabemos porque coincide con la llegada del buque Roca Negra a la Isla- transcurre en el siglo XVII-XVIII y está claro que los dos muchachos hace mucho pero mucho tiempo que están instalados en la Isla. Incluso la gigantesca estatua de la diosa egipcia está completa y de una sola pieza. Némesis acusa a Jacob de ser el responsable de que la Roca Negra encontrara la Isla, Jacob no lo niega, y Némesis amenaza: lo vas a pagar. Luego vienen los flashback. Vemos como Jacob ha tocado con su mano a todos y cada uno de los losties como eligiéndolos en distintas etapas cruciales de su vida –algunos cuando eran niños como Kate y Swayer- otros antes de subir al vuelo OCEANIC 815 (John, Jack, Jin, Sun), y otros antes de que parta el famoso vuelo AJIRA (Hurley y Sayid). El encuentro entre Jacob y John es el más impactante y revelador: justo cuando John es arrojado por la ventana por su padre… está ahí tirado en el piso… inerme…moribundo… Jacob lo toca y de repente John revive. Jacob le dice lo mismo que Ben en La Orquídea: “Lamento haber hecho tu vida así”.

Seguimos con John y Ben. El “resucitado” John llega hasta la estatua donde vive Jacob y hace que Ben lo mate. Pero Jacob nos revela algo impensado: no es John es la Némesis con la forma de John… y para corroborarlo los “buenos” del AJIRA comandados por Ilana le muestran a Richard y a todos los “hostiles” lo que hay en la caja: el cuerpo de John Locke igualito de muerto a como lo dejó Ben. La Némesis-John dice: “No sabes lo que tuve que padecer para matarte”. No lo hace él, lo hace Ben que a esta altura del partido se da cuenta que toda su vida fue manipulado por Jacob y la Némesis.


Rebobinemos. La Némesis tiene el poder de tomar la forma de personas muertas, la Némesis es el Humo Negro, todas y cada una de las situaciones en que un muerto o el Humo Negro aparecieron era la Némesis alterando o modificando el curso de las vidas –incluso asesinándolas- de quien se le pusiera enfrente. Chau el misterio de Alpert (a quien se lo llama “Ricardus” y que confiesa que Jacob es el responsable de que no envejezca), chau a la sabelotodo Sra. Hawcking, chau al dictador Charles Widmore, chau Dharma, sus estaciones y la escotilla de los números, chau el todopoderoso Ben Linus. Todos peones de una disputa entre “entidades”. El destino no fue otra cosa que una manipulación que le llevó 200 años o más a la Némesis, todo para que alguien matara a Jacob.

Sabiendo todo esto vamos a otra disputa. La disputa entre Jack y Swayer: ¿hay que hacer explotar la bomba atómica o no? Volvemos al ritmo de la primera temporada: peleas, golpes, insultos, unos que van para allá, otros que vienen hacia acá… Jack surge como un líder: convence a todos de que hay que hacer explotar la bomba. Pero la bomba no explota. Comienza a producirse “el incidente” tal como ya vimos que sucedió cuando Desmond no ingresa los números. Electromagnetismo. Se lleva todo incluyendo a la pobre Juliet a la que unas cadenas atoradas en su cuerpo (¿casualidad?) la arrastran al vacío sin fondo donde reside el electromagnetismo. Escena brutal, genial, en cámara lenta, imperdible, irrepetible. Pero Juliet no muere con la caída, está muy malherida pero toma una piedra y comienza a golpear la bomba. De repente… todo blanco igualito a los flashes temporales… ¿Explotó la bomba? ¿Se produjo el incidente y la bomba no explotó? ¿Ocurrieron ambas cosas a la vez? No lo sabremos hasta enero de 2010.

Mi interpretación. La muerte de Jacob es simultánea al incidente. Vuelvo a Jacob que antes de morir dice: “Ahí vienen”. ¿Quiénes? Me la juego: vienen –incidente o bomba o ambas cosas a la vez- nuestros queridos losties. ¿Llegaron tarde? ¿Llegaron a tiempo? ¿Por qué Jacob no hace nada para defenderse y se deja matar? ¿Murió Jacob? Me la juego. “Ahí vienen” no necesariamente significa que van a aparecer ahí, justito en la estatua, sino “ahí vienen de 1977” hacia… ¿hacia que tiempo y lugar? Me la sigo jugando. Sea lo que sea el incidente hay algo distinto: la presencia de los losties. Y esa presencia tiene que haber cambiado el futuro. Los losties son la presencia de una ausencia en 2007.

Lindelof y Cuse dijeron dos cosas sobre la sexta temporada: 1) la sexta temporada esta relacionada con la primera temporada, y 2) el último episodio que cierra la serie se remite a lo que pasa en el último episodio de la primera temporada. He leído que muchos opinan que entonces todo va a volver a suceder. No coincido. LOST nos demostró que nada se repite y que por más milagrosas que parezcan las situaciones hay dos máximas o reglas: “Muerto es muerto” y “Lo que pasó, pasó”. Lo que no quiere decir que no volvamos a ver a Jack y compañía el primer día que llegan a la Isla. Posiblemente recordando todo y preguntándose ¿Por qué no estamos en Los Ángeles y estamos de nuevo acá, donde comenzó todo? Y entonces, aunque parezca que todo se repite no hay repetición. ¿Sabremos entonces por qué Locke puede caminar? ¿Por qué Locke siempre decía esa frase “se suponía que tenía que pasar”? Pero no nos hagamos ilusiones. El tiempo de Ben, Alpert, y John ya fue. Es el tiempo de Jack Shephard y habrá que “seguir al líder”. El líder es Jack. ¿Y entonces? Bueno, como dice laU en su blog solo nos queda mover la rueda y viajar a enero de 2010 o esperar a que el destino nos alcance. Por las dudas si ven un humo negro o se encuentran con un muerto que les habla del destino corran para el otro lado. O hagan como Hurley, cierren los ojos bien fuerte y repitan muchas veces: “No está ahí, no está ahí, no está ahí”.

Namaste.

LOST (Series TV): THE INCIDENT / EL INCIDENTE

ATENCION: en este comentario se revelan detalles de la trama de la quinta temporada de la serie de televisión LOST, especialmente del episodio final, The Incident / El Incidente (S05E16-E17).


Una vez más, pero esta vez mucho pero mucho más, la serie de televisión LOST muestra a través de una trama ficcional como opera nuestra relación –como seres humanos- con lo REAL. Nunca accedemos a lo REAL (desde luego, incluyéndonos a nosotros mismos en ese REAL) sino a efectos de realidad y tanto éstos como nosotros mismos somos efectos de verdad y efectos de poder: un nudo de relaciones sociales que teje la trama de la vida. Relaciones de poder-saber que son el resultado –siempre reversible, provisorio, aleatorio, impredecible- de enfrentamientos, luchas, conflictos: el poder de establecer un saber como verdad y el saber que establece un poder como verdadero. EN ESTE SISTEMA DE CONCEPTOS SE RESUME –en mi interpretación filosófica-psicoanalítica-sociológica si se quiere- NO SOLO LA SEASON FINALE SINO TODA LA SERIE LOST.

Y allí reside la genialidad artística de esta season finale, porque resulta asombrosa la forma en que hicieron que se desmoronara el orden de las palabras, las imágenes, y las cosas que ellos mismos construyeron desde el principio de la serie y que nosotros tomamos por lo REAL, para contraponerle otro orden de las palabras, las imágenes, y las cosas que nos hace ver que todo lo que creíamos REAL era mero efecto de realidad y que ESTO TAMBIEN LES PASA A LOS PERSONAJES, A TODOS LOS PERSONAJES, repito A TODOS LOS PERSONAJES. He aquí porqué digo que LOST es –además de una serie de televisión que narra las desventuras de un grupo de náufragos en una Isla especialmente extraña- la superficie de emergencia de una transgresión al orden del discurso… una problematización de lo social que nos muestra como operan las condiciones de posibilidad y aceptabilidad que hicieron posible nuestro presente como actualidad.

Pero además en este episodio final se hace METATELEVISION al incluir un discurso sobre la televisión y las series de televisión EN LA QUE SE HACE UNA CRITICA DEMOLEDORA de la televisión y las series de televisión como dispositivos de poder-saber, y además se lo hace en una forma genial.

Y finalmente, el episodio final sirve para que los propios creadores de LOST se cuestionen y debamos cuestionarlos por ser como JACOB o su NEMESIS, tejedores de un tapiz del que hasta ahora solo nos mostraron la TRAMA. Pero llegó la hora de que nos muestren EL REVES DE LA TRAMA.

Por eso interpreto que no es un simple aditamento decorativo que los creadores de LOST hayan decidido CAMBIAR LA ESTETICA de la presentación de la serie. Ustedes me dirán, ¿Cuál presentación, si LOST no tiene presentación salvo esa breve y fugaz melodía que suena cuando aparece un cartel que dice LOST con letras blancas sobre fondo negro? Y yo les digo observen por ustedes mismos y me cuentan.









(Continuará)

jueves 14 de mayo de 2009

Dispositivo sinóptico

Por dispositivo designo un conjunto de prácticas, saberes, medidas, instituciones, reglas, procedimientos, y aparatos tecnológicos, cuyo objetivo es administrar, gobernar, controlar, capturar, determinar, modelar, asegurar, vigilar, y orientar, en un sentido que se supone útil, los comportamientos, deseos, gestos, sentimientos, y pensamientos de los individuos, sometiéndolos a múltiples procesos de subjetivación e inscribiendo en los cuerpos esas posiciones de sujeto. El dispositivo define un campo de visibilidad que produce prácticas no-discursivas, y un régimen de enunciación que produce prácticas discursivas en todos los individuos que son capturados, en función de la lógica tecnológica en el que funciona: dispositivos panópticos y sinópticos; cada tecnología de poder organiza el funcionamiento de los dispositivos en forma de red. Por dispositivo sinóptico designo el acople entre televisión digital, Internet 2, telefonía celular móvil y realidad virtual que constituye el soporte material tecnológico de las tecnologías de uno mismo que son aquellas que producen sujetos diseñados para adaptarse a la sociedad de consumidores y de control, forma social de la modernidad líquida. La hipótesis de trabajo de nuestro Grupo de Estudios sobre la Argentinidad postula que los dispositivos sinópticos constituyen nuevas formas de inscribir la argentinidad en el cuerpo.

martes 12 de mayo de 2009

Agresión en Operación Triunfo II

Mi amigo Marcos me dice que la secuencia real del incidente entre Martín y Soledad no coincide con mi interpretación de los hechos y que no hubo agresión del pibe a la piba. No voy a discutir con el gran demiurgo de la televisión argentina porque después de todo él estaba ahí y yo lo ví por televisión, yo vi la realidad refractada por la cámara y el dispositivo me hizo ver otra cosa, el simulacro se volvió realidad y la realidad simulacro. Entonces, nobleza obliga, como confío en el profesionalismo del equipo de producción acepto equivocarme. Lo que no anula el resto del comentario sobre el machismo en la Argentina y sobre la necesidad de estar muy atentos y alertas para controlar los efectos de poder del dispositivo televisivo. La televisión, como Matrix, es una máquina que cada vez más adquiere vida propia más allá de los que la hacen y la consumen, no hay que distraerse ni un segundo porque nos pasa factura y deja huellas indelebles en la subjetividad del espectador.

lunes 11 de mayo de 2009

Agresiones en Operación Triunfo

La nueva temporada del reality-show Operación Triunfo nos ha deparado una sorpresa atrás de otra en las pocas semanas que lleva en el aire. Tal como les había pronosticado en un post anterior –y salvada la mezcla de géneros televisivos de la que también algo dije- el programa se sostiene en las preferencias de la audiencia e incluso muestra una tendencia creciente en el raiting (recordemos que compite con Fútbol de Primera en Canal 13). Una buena producción, un jurado que asume con profesionalidad su función, unos coach con actitud y que no quieren ser protagonistas, y una excelente conducción tanto de Marley en las Galas como de Mariano Peluffo en los debates que siguen siendo lo más flojo del ciclo. Pero la sorpresa y media la tuvimos la semana pasada con una serie de hechos de violencia entre los participantes que en la Gala del domingo pasado fueron el eje del programa y que a mi juicio no fueron bien resueltos por la producción.

No tengo que aclarar que soy alguien que observa los reality show desde una mirada profesional, como sociólogo, y que por lo tanto no aplico al género ni consideraciones morales ni valorativas de ninguna naturaleza. Por eso una de las situaciones la paso de largo (la reacción de Juliana contra Sebastián): la piba se sacó y el pibe no reaccionó. Pero no puedo hacer lo mismo con las agresiones que Martín le propinó a Soledad no solo por el hecho en sí (le dio un sopapo que hizo trastabillar a la piba y luego un par de empujones de barrabrava) sino también (subrayado) por el argumento con el cual el pibe justificó esas agresiones “Si querés que te trate como una mujer comportate como tal”, “¿No es que las mujeres quieren ser iguales a los hombres?”, “Si me agredís te agredo”. La situación fue repetida una y otra vez durante la semana y durante la Gala pero ni el conductor, ni la producción, ni el jurado, ni Endemol, ni Telefe, tomaron ninguna medida al respecto ni tampoco expresaron su repudio a través del clásico comunicado que en casos similares se utilizó en Gran Hermano. Me extraña y me sorprende, en particular por el discurso que últimamente hizo suyo Telefe en varios programas tomando posición sobre los derechos humanos e incluso en el mismo programa con motivo del 24 de marzo. Es cierto que alguien me dirá que no se puede comparar y yo le digo que no se puede comparar pero que lo que pasó la semana pasada es peor. Porque la sociedad argentina ya asumió, procesó, y se posicionó sobre la dictadura militar pero aún sigue sin procesar y sin asumir el machismo y la opresión de género que provoca más muertes de mujeres que el dengue, la gripe porcina, y todas las pestes juntas.

Según un Informe de las Naciones Unidas –avalado por las autoridades argentinas- en 2008 se registraron 208 muertes de mujeres y 52.351 denuncias de abusos, maltratos, y vejámenes de hombres contra mujeres en Argentina en 2008, un 266% más que con respecto al mismo Informe de 2006. Actualmente el INADI está trabajando en un proyecto de ley para penalizar la violencia de género en el país. Ver Informe del INADI aquí.

La televisión tiene un poderoso efecto preformativo sobre los sujetos espectadores y una enorme capacidad de conducir-conductas y producir, modificar o justificar hábitos. Por eso digo que la cuestión no es menor y que me preocupa tanto la agresión en sí como el discurso legitimador. Si se quería minimizar la agresión no se hubiera dado tanta máquina al tema, en primer lugar, y en segundo lugar (pero no segundo en importancia) el discurso legitimador debería haber sido deslegitimado y condenado. No tengo idea si había que expulsar a alguien o tomar alguna medida disciplinaria, no me interesa esa solución porque no soluciona nada, pero sin ninguna duda había que decir algo y no se dijo.
Todavía están a tiempo.

Estructuralismo y Posestructuralismo III

He dejado a Jacques Lacan como cierre de este breve y general repaso sobre las relaciones y diferencias entre estructuralismo y posestructuralismo porque en rigor existe un debate y una polémica aún no saldada sobre el estatuto epistemológico del discurso lacaniano. En la primera etapa de su trayectoria Lacan aparece vinculado a “la pandilla de los cuatro” maestros del estructuralismo: Levi-Strauss, Roland Barthes, Michel Foucault. Pero ya he mostrado como se disuelve esa asociación y aparece el posestructuralismo como crítica de los postulados estructuralistas. ¿Qué pasó con Lacan? Hay quienes postulan que Lacan –a su manera- también se convirtió en posestructuralista, hay otros que plantean que Lacan nunca dejo de ser estructuralista, y por último estamos quienes decimos que existe una ambigüedad nunca resuelta. Esa ambigüedad no hay que tomarla como una crítica a Lacan en el sentido de que su discurso tendría una falla que lo hace navegar a dos aguas sino por el contrario en algunas particularidades de su práctica y en el hecho mismo de que sin estructuralismo no hay posestructuralismo.

Lacan elaboró no solo una crítica práctica del psicoanálisis sino también una crítica filosófica de la modernidad; en el primer caso planteó que había que “volver a Freud” reinterpretándolo desde la lingüística estructuralista: “El inconsciente está estructurado como un lenguaje”; y en el segundo caso proponiendo una ontología del inconsciente alineada en la crítica del sujeto cartesiano en clave del significante y no del significado: “El deseo es el deseo del Otro”, “El sujeto es lo representado por un significante para otro significante”, “Soy donde no pienso”, etc.

Creo que no tiene sentido encarar la polémica en términos estructuralismo-posestructuralismo ni en el caso de Lacan ni en ningún otro. Existen posiciones epistemológicas con sus teorías, proposiciones metodológicas, y reglas de funcionamiento y lo importante es tenerlas en claro, y luego están las diversas y complejas trayectorias de los filósofos, sociólogos, antropólogos, psicoanalistas, lingüistas, etc. que de ninguna manera pueden ser reducidas a tal o cual corriente o escuela epistemológica. Además, sosteniendo que existen tales escuelas o corrientes considero un error tomarlas como si fueran contenedores de un conocimiento clausurado, autoreferenciado, y dado de una vez y para siempre. Están vivas, tienen una genealogía, y se nutren del juego enunciativo que entablan entre ellas y que queda personificado en los discursos de tal o cual autor. De ahí la importancia que doy a estudiar corrientes y autores en base a la construcción de problematizaciones particulares y no problemas universales. Y fundamentalmente poniendo en relación el discurso y la práctica en el contexto histórico en que aparecieron y produjeron efectos de saber, verdad, y poder.

domingo 10 de mayo de 2009

Star Trek (J.J. Abrams): critica de la pelicula


Resulta que una anomalía espacio-temporal hace que una nave espacial romulana del futuro viaje al pasado junto con una nave espacial vulcana que el destino quiso que la piloteara un anciano Señor Spock. La anomalía destruye al planeta Romulano y entonces a los romulanos de la nave no se les ocurre otra cosa que vengarse destruyendo el planeta Vulcano y queriendo hacer lo mismo con la Tierra usando tecnología del siglo XXIV en el Siglo XXII. Como la anomalía lleva a la nave romulana del futuro justo a encontrarse en el pasado con la nave de la Federación en la que está el papá del futuro capitán Kirk, y la destruye matando a tan ilustre progenitor entonces la línea temporal se altera y ya el futuro no será nunca más tal como lo habíamos visto durante más de cuarenta años en la serie y en las películas anteriores de Star Trek. Por suerte el futuro capitán Kirk no se muere porque lo sacan de la nave antes que se destruya pero el pibe no va a querer saber nada con naves ni con la Federación por lo tanto hay que tratar de cualquier modo y forma posible que los guionistas lo depositen nuevamente en su lugar, el de Capitán del Enterprise, y para eso recurren a la trama de LOST.

El destino hace que uno a uno se vayan encontrando todos los personajes de la tripulación del Enterprise de nuestra línea temporal en la nueva línea temporal y ahí les da una ayudita la Isla, no perdón, digo el Señor Spock del futuro que altera a troche y moche “nueva” línea temporal para que el destino de Bones, Uhura, Scott, Chejov, Sulu, y el mismisimo Spock joven los una al joven Kirk. En el medio el argumento reproduce en forma totalmente incoherente, con un pésimo gusto y peor humor, decenas de situaciones, frases, y tramas sacadas de contexto y pegadas con cola de pésima calidad de todos y cada uno de los episodios de la serie y las películas de Star Trek. Doy solo un ejemplo: la nave romulana, los romulanos y hasta el jefe de los romulanos no son otros que exactamente los mismos que se enfrentan al capitán Picard en NEMESIS (la última película de Star Trek) pero el interior de la nave parece un cubo BORG, y el arma que usan para destruir planetas es la misma que utilizan los malos en INSURRECTION (la ante-penúltima película de Star Trek).

A la vez, el capitán Pike –que es, como en la serie original, el primer capitán del Enterprise- es secuestrado por los romulanos que como hicieron los BORG con Picard en el episodio “Lo mejor de ambos mundos” de la serie Star Trek Generation, lo asimilan para que confiese los códigos de seguridad de la flota estelar (bueno no lo asimilan sino que usan un bichito que hay que meterle en el cuerpo y que actúa como droga de la verdad… uhhhhh, ese era el método que utilizó KHAN en otra película de Star Trek, la número dos, ¿se acuerdan? Se llamaba “La ira de Khan”). Pero volvamos a “Lo mejor de ambos mundos” y esa genial escena en que el Enterprise llega tarde y la vemos viajar entre los restos de la Flota Estelar hecha pelota por los BORG… y que cosa che, eso es exactamente lo que nos muestra Abrams ¡en una imagen idéntica hasta en el ángulo de la cámara!... y ya que estamos con los BORG, a Kirk le pasa lo mismo que usted, no perdón, que a Ricker en “Lo mejor de ambos mundos” cuando tiene que rescatar a Pike no perdón a Picard de la nave romulana, no pucha digo me equivoque de nuevo esa era BORG, ¿se acuerdan? y entonces elabora un plan con el siguiente argumento: “Si ellos saben todo sobre nuestras tácticas entonces tenemos que hacer algo impredecible” ¿genial no? bueno, será por eso que el joven Kirk de Abrams ¡DICE EXACTAMENTE LO MISMO! en una situación calcada y copiada el episodio original… será la Isla, será el Destino, será la ciencia, será la fe, se podrá cambiar el futuro, lo que pasó pasó, pero sí se puede cambiar, lo dice Faraday no, lo dice el Spock del futuro… ¡SOLO FALTABA EL HUMO NEGRO DENTRO DEL ENTERPRISE Y EL BUENO DE BEN Y ESTABAMOS EN EL HORNO!

Mientras tanto para que Kirk convenza al joven Spock de que tienen que trabajar juntos porque –según le contó el viejo Spock- así debe ser la historia, lo insulta de arriba abajo para que le surjan las emociones humanas, igualito que en el episodio de la serie original titulado The Side of Paradise, que se nota les gustó mucho a los guionistas y al genial Abrams porque de ahí también sacan que en realidad Spock es un romántico y un tipo con arrastre con las mujeres lo que nos permite verlo (por supuesto en esta línea temporal nueva) besandose a lo loco con Uhura por todo rincón del Enterprise. Claro, en la serie original Spock estaba drogado por las “esporas” pero en el nuevo universo Trek de Abrams nuestro orejudo amigo no necesita de ninguna espora para hacerse el amante latino e intercultural. Una negra con un Vulcano… Abrams habrá dicho que eso le hubiera gustado seguramente a Roddenberry. También habrá pensado lo mismo cuando se copió la idea de una tripulación del Enterprise viviendo en una línea temporal nueva producto de una anomalía de donde surje una nave espacial del futuro justo en medio de la guerra con los Romulanos, en el episodio de Star Trek Generations titulado “Yesterday’s Enterprise” un poco mezcladito con el episodio de Star Trek Voyager titulado “El año que vivimos en peligro”, y otro poco mezcladito con la trama de la “guerra temporal” que era el argumento principal de la serie Star Trek Enterprise (en la que el capitán Archer pasa por un trance similar al del nuevo y renovado Kirk). Y paro acá porque sino tengo que pasar revista a 100 episodios de LOST, diez películas de Star Trek, y no se cuantos cientos de episodios de las series Star Trek.

Finalmente los malos mueren, le dan el mando del Enterprise al Capitán Kirk, la Federación se salva, los Vulcanos y los romulanos no se salvan, Pike no queda hecho pelota, aunque sí en silla de ruedas pero lo nombran Almirante, y lo mejor de todo se encuentran el Spock viejo del futuro con el Spock joven del pasado y el viejo –realmente está hecho bolsa el chabón- le aconseja al joven que se suba al Enterprise y que viva la vida loca con Uhura. ¿Y las paradojas temporales? ¿Cómo se va a encontrar Spock con si mismo y no va a pasar nada? ¿Para algunas cosas la línea temporal cambia y para otras no? Ah, esos quilombos científicos valen solo para LOST y FRINGE no para STAR TREK, ahí hacemos que pase cualquier cosa, total lo importante es no complicarle la vida a nadie así muchos vienen a ver la película, pagan la entrada, y se salva la PARAMOUNT.

Punto final. Star Trek fue reinventada. Pero la culpa no la tiene Abrams sino una anomalía temporal que desquició todo el Universo Trek que conocíamos y que de paso le va a servir a la Paramount para hacer rendir monetariamente la franquicia Star Trek sin volver a hacer nunca más Star Trek. Además, gracias a este enorme servicio prestado por Abrams a tan prestigiosa empresa cinematográfica, se conseguirán los fondos necesarios para poder financiar la última temporada de LOST y la continuidad de FRINGE ya que don Abrams estaba más quebrado que la Reserva Federal norteamericana.

Incluso algo más. Al salir del cine pensé que lo mejor eran las batallas espaciales y hoy, ya en frío, (ja,ja,jaaaaaaaaaaaaaaaaa) tampoco. No hay batalla como la de NEMESIS cuando al final Data se inmola para salvar a todos. Caramba, eso le faltó a esta película de Star Trek reinventada para ver mientras se come pochocho y una pizza en el Abasto Shopping: una película que te haga pensar, te haga reír, te haga llorar, te haga angustiar, te cambie un poquito la existencia y te deje pensando mucho. Esta, como se habrán dado cuenta, me aburrió soberanamente.

En fin, les dejo la imagen de la tripulación del Enterprise del universo que ya no existe más. Larga y próspera vida a esta tripulación. Namasté.


sábado 9 de mayo de 2009

Crisol de razas (Melting Pot): Argentina y Estados Unidos

De tanto repetirlo el discurso sobre el crisol de razas que definiría la naturaleza de la sociedad argentina terminó convirtiéndose en una verdad naturalizada. “Es obvio que la Argentina es un crisol de razas”, “Es obvio que ese crisol de razas fue producto de la inmigración”. Y a partir de ahí toda la cantinela sobre nuestros abuelos venidos de Italia, España, y desde todos los rincones del mundo a poblar “el desierto argentino”. ¿Alguna vez nos pusimos a pensar en el significado que tiene en la definición de argentinidad el hecho de que sea el producto de un crisol de razas? El crisol de razas… ¿es un invento argentino?

Entre fines del siglo XIX y principios del XX hubo dos países en el mundo que se caracterizaron por ser los receptores de millones de inmigrantes europeos: Estados Unidos y la Argentina. Estados Unidos recibió más inmigrantes que la Argentina en términos absolutos pero si analizamos el proceso en términos relativos (masa de inmigrantes con relación al tamaño de la población receptora “nativa”) el impacto fue aún mayor en nuestro país. Los norteamericanos llamaron melting pot al impacto demográfico, social, cultural, político, ideológico y económico que provocó la inmigración, aquí le llamamos “crisol de razas” porque así fue traducido al castellano la expresión inglesa; sin embargo aquí terminan las semejanzas entre ambos procesos. El melting pot es la expresión popular de lo que técnicamente se denominó como Teoría Asimilacionista, un discurso que establecía que los inmigrantes debían asimilarse a la americanidad, una americanidad cuyas bases materiales eran precisamente esa población nativa preexistente ya formada en una subjetividad sólidamente establecida.

En Estados Unidos los nativistas eran los que defendían la pureza originaria de la raza (norte)-americana (de ahí hasta nuestros días al fundamentalismo racial norteamericano que tiene una escala en el Ku Klux Klan y la “supremacía blanca” y el “destino manifiesto”) y su particular modo de entender el melting pot. En Argentina la base social material de la argentinidad había sido estigmatizada, perseguida y casi aniquilada durante el siglo XIX (desprecio por lo español y el gaucho, formas de nombrar la barbarie sarmientina) lo que daba por resultado esa población nativa cuantitativamente pequeña en relación a la masa inmigratoria. ¿Cómo evitar que la Argentina se convirtiera en un manojo intercultural de nacionalidades? Inventando la argentinidad. Los inmigrantes, como en Estados Unidos tenían que asimilarse a lo nativo, pero como lo nativo había sido literalmente aniquilado había que inventar algo que sirviera a lo cual los inmigrantes se asimilaran.

Por eso hasta principios del siglo XX el término argentinidad no existía y tuvo que ser inventado. Hubo que inventar una forma de ser argentina. Por eso las tecnologías asimilacionistas que implementó el Estado argentino abarcaban tanto a los inmigrantes como a la población nativa. Todos debían ser argentinizados en una argentinidad científicamente diseñada por los sociólogos positivistas de aquel tiempo. Sociólogos positivistas que eran empleados del Estado controlado por la gran burguesía agraria exportadora o ellos mismos miembros de esa clase social. La argentinidad fue inventada a “imagen y semejanza” de la burguesía argentina, o mejor dicho de forma tal de asegurar la dominación no solo económica sino también social, política, ideológica y cultural de los trabajadores, los sectores populares, y la naciente clase media. El crisol de razas fue entonces una tecnología aplicada para hacer gobernables a los argentinos en el registro de la gubernamentalidad, es decir, “conducir-conductas”, construyendo campos posibles de experiencias –adecuadas y funcionales a la reproducción del orden social- que marcaban los límites dentro de los cuales se podía ser un argentino “libre, normal, civilizado, integrado, asimilado, sano”. De modo que el crisol de razas argentino hizo carne y alma en los inmigrantes y nativos una moral argentina cuyos principales pilares –enunciados por Carlos Octavio Bunge- debían ser la cultura del trabajo (un buen argentino ama el trabajo), la aspirabilidad (conformarse con ser lo que a cada uno le tocó ser en la vida y solo aspirar dentro de esos límites), y el patriotismo escolar (nos une la bandera, los próceres, los símbolos nacionales, y el ritual de las fiestas patrias). ¿Qué tipo de gubernamentalidad se quería asegurar haciendo cuerpo esta moral? La conciliación de clases.

Digo, entonces, que el principal efecto de poder del crisol de razas argentino fue inaugurar el discurso de la conciliación de clases en la sociedad argentina. Y vaya si tuvo éxito ¿no? Yrigoyenismo, peronismo, nacionalismo popular, militarismo genocida que invoca la unidad nacional para recuperar “las Islas Malvinas” y que declara que los argentinos somos “derechos y humanos”. ¿Cómo defino la conciliación de clases? Como el mandato de supeditar cualquier reclamo colectivo en nombre de los intereses de la Patria. Y quien no lo hace, es un mal argentino o directamente no es un argentino –aunque haya nacido aquí- sino un instrumento de alguna conspiración interna o externa para destruir nuestra forma de ser. Extraña paradoja la del crisol de razas argentino que fundó la práctica del faccionalismo en nombre de la unidad nacional, y nos ató a una identidad nacional que solo se define por la negativa y hace de cada argentino un inspector de escuela sobre los hábitos y costumbres de sus con-nacionales. Y que en nombre de la conciliación de clases impidió e impide que asumamos cualquier tipo de proyecto emancipatorio colectivo. “Yo argentino… pero por las dudas no te metás”.

viernes 8 de mayo de 2009

FlashForward (Series TV)

Les dejo el primer viedo promocional de la serie de televisión Flash Forward que la cadena de televisión ABC ya tiene en producción para poner en el aire una vez que culmine LOST. Se trata de un guión escrito por Brannon Braga (Star Trek; 24) y David Goyer (Batman Begins) basada en la novela de Robert Sawyer. Sabemos poco de la trama y el video no aporta mucho pero la historia giraría alrededor de un extraño fenómeno que produce que todos los habitantes del planeta tengan una visión del futuro y como esta visión altera el presente. Cuando tenga más novedades les cuento.




Estructuralismo / Posestructuralismo II


(Segunda Parte)

Un método de análisis es estructuralista cuando el sentido del objeto analizado depende de la disposición de las partes que lo constituyen. Todo está ligado y el sentido depende del contexto. El análisis estructural parte de la estructura, es decir, de las relaciones definidas de manera puramente formal mediante algunas propiedades de las que está provisto un conjunto de elementos cuya naturaleza no se precisa. El análisis estructural muestra qué es un modelo en tanto representación. Lo que está estructurado no es la cosa misma sino el conjunto del que esa cosa puede considerarse una representación comparado con otros conjuntos. Por ejemplo, las ideologías son mitos y su eficacia simbólica no garantiza en absoluto su adecuación a la realidad de la que se pretende hablar. “Nada es más parecido al pensamiento mítico que la ideología política” (Levi-Strauss). Un mito es el relato de un acontecimiento fundador, de un episodio privilegiado que pertenece a la vez a un tiempo determinado (los orígenes) y a todos los tiempos (debe ser repetido para ser consagrado). La repetición ritual del mito fundador es condición para reavivar su unanimidad como colectivo social.

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Michel Foucault plantea que “la historia es el mito occidental”, lo que no significa negar la historia sino en saber si llegaremos a tener una concepción desencantada de ésta. El documento histórico es algo definido como tal por el propio discurso histórico que produce su documento y a la vez produce la narración histórica en que ese documento cobra sentido como tal. Foucault, siguiendo a Nietzsche, no cree en absoluto en el hecho social de los positivistas. Toda interpretación es polémica y está en guerra con otras interpretaciones, es una guerra por dotar de sentido a un hecho. No hay “hechos”, hay interpretaciones de los hechos. No hay sentido inherente a la historia, la historia es un “sin-sentido”.

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Derrida inventa el término différance para dar cuenta del doble significado del concepto de “diferencia”, como “no ser idéntico” (difiere de…) y como “dejar para más adelante” (diferir, diferido). Para que haya una primera vez tiene que haber una segunda vez, ya que sino sería única vez. La segunda vez no es solo la que viene después de la primera vez sino lo que permite al primero ser el primero. Hay que concebir el
origen (primera vez) como el ensayo de un estreno en el sentido teatral: la repetición es ensayo y puesta en escena del ensayo, de modo que el original (estreno) ya constituye una copia (del último ensayo).

“En el comienzo el signo”: el signo y no la cosa de la que este signo debe ser signo. Es imposible aislar el signo del referente (cosa): a) La conciencia nunca es anterior al lenguaje; b) La subordinación de la escritura a la palabra es un prejuicio; c) La definición de signo gráfico es en realidad la definición de todo signo (todo signo es un significante cuyo significado es otro significante y nunca la cosa misma). De ahí que “lo mismo solo es lo mismo fingiendo ser lo otro”, por lo tanto “lo presente solo es presente a condición de referirse a lo ausente para distinguirse de él (el pasado o el futuro)". Una huella es el signo presente de una cosa ausente (el “valle” es un ausente que no puede existir sin la “montaña” -una presencia- y viceversa). Todo texto es un texto doble, hay dos textos en uno. En una de sus versiones está escrito con la autoridad de la presencia y a favor del sentido, de la razón, de la verdad; y a la vez, todo primer texto comporta fisuras, fallas o huellas que remiten a un segundo texto, que no es el contrario del primero sino su semejante ligeramente desfasado. La duplicidad del texto hace posible la transgresión o el exceso del texto manifestado con respecto al texto latente.


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En cuanto a Gilles Deleuze caracteriza al pensamiento del mundo clásico como sedentario al que opone el pensamiento nómada. Un pensamiento es sedentario cuando implica una filosofía de la representación sometida a la autoridad de la identidad (una re-presentación), es decir, todo presente debe ser re-presentado a fin de ser re-encontrado como lo mismo. La diferencia entre encontrar y re-encontrar es la distancia que separa a una experiencia de su reiteración. De ahí el problema de la repetición: cuanto más perfecta es una repetición menos puede decir el filósofo racionalista donde está la diferencia. Por eso la repetición es una vía de acceso privilegiada para una comprensión más auténtica de la diferencia. No se debería seguir definiendo la repetición como el retorno de lo mismo, como la reiteración de lo idéntico, muy al contrario debería definirse como la producción de la diferencia. La diferencia conceptual es una diferencia en el seno de una identidad (diferencia específica de una identidad genérica). Pero el concepto de diferencia debería permitir pensar no solo la diferencia EN la identidad, sino la diferencia ENTRE la identidad y la no-identidad. “La diferencia es el ser de lo sensible” (la diversidad, la particularidad, la singularidad de la experiencia).



(Próxima entrega: Jacques Lacan)

miércoles 6 de mayo de 2009

Lost (Series TV): The Variable / La variable


ATENCION: en este post se revelan detalles del episodio número 14 de la quinta temporada de la serie de televisión LOST.

Escrito a pedido de La Fanlost


Encuentro un nexo interpretativo entre la trama argumental de la película THE MATRIX (segunda parte) y el episodio THE VARIABLE (S05E14) de la serie de televisión LOST. En The Matrix Reloaded el Arquitecto le dice a Neo que su resistencia es solo una anomalía en el funcionamiento de la programación y que si bien esa anomalía era catastrófica no significaba el final de la Matrix sino en su reconfiguración. Todo volvería a suceder otra vez, aparecería otro Neo y así sucesivamente. Claro que Neo podía decir, con su libre albedrío, que forma asumiría la falla estructural pero en eso y solo en solo operaba su decisión. El personaje de Daniel Faraday, en Lost, se enfrenta a un problema similar en la forma aunque no en el contenido. Faraday es un viajero del futuro que recala en el pasado y a partir de sus experiencias en ese pasado se da cuenta que está equivocado, que lo que pasó puede ser modificado dado que AHORA ese tiempo en el que vive ES SU PRESENTE. Y si es su presente entonces existe la posibilidad de reescribir el pasado y modificarlo. La Variable es él, Faraday, y también sus amigos, los Oceanic 6, si él y ellos quieren cambiar la historia pueden y deben hacerlo ejerciendo, como Neo, su libre albedrío. Pero lo que no tiene en cuenta Faraday –como podría hacerlo- es que ese libre albedrío está condicionado por su propia historia que es también la historia de su madre (la Sra. Hawcking) y su padre (Charles Widmore) que están convencidos de que “lo que pasó, pasó” y obran en consecuencia aceptando sumisamente lo que entienden por su destino y el de su hijo.

De modo que Faraday cambia la historia pero al hacerlo no hace otra cosa que confirmarla reconfigurando la situación pero no modificándola radicalmente. Para cambiar la historia Faraday busca a su madre en 1977 y al hacerlo genera la circunstancia de que su propia madre lo mate no sin antes revelarle que él es su hijo (será su hijo). Ahí, en esa revelación, es que se cierra el círculo de la historia y a la vez se generan las condiciones para que vuelva a repetirse sin generar otra cosa que una mera diferencia marginal. Porque su (futura) madre se toma al pié de la letra el discurso sobre el destino y no hace otra cosa durante el resto de su vida que generar ella misma las causas que llevarán a su hijo a la muerte. La Sra. Hawcking y Charles Widmore están alienados en la creencia de que el destino no puede modificarse y hacen todo lo posible para no modificarlo. Esas son las condiciones estructurales que delimitan el libre albedrío de Faraday y lo condenan irremediablemente a morir. Lo trágico es que esas condiciones podrían haber sido modificadas por Hawcking y Widmore, no estaban dadas de una vez y para siempre, pero sus creencias –rayanas en el fundamentalismo más extremo y obsceno- los sujetan a cumplir lo que creen es inevitable. Están prisioneros del régimen de verdad como lo estamos todos: sujetos sujetados a verdades que se nos hacen cuerpo hasta convertirse en evidentes, naturales, de sentido común, y nos atan sin que nos demos cuenta que estamos atados en su trama.

Al día de la fecha no sé como seguirá la trama de la serie en los últimos episodios que faltan para que concluya esta fantástica y genial quinta temporada de Lost. Pero evidentemente lo que hay que restaurar –recuerden que esa es mi hipótesis general sobre la trama de Lost- no será restaurado por la vía de la ciencia sino de la fe. Pero el análisis de lo que implica esta hipótesis y esta afirmación –que nos lleva a John Locke y a los misteriosos designios de la Isla será motivo de otro post y deberá esperar unas semanas para poder ser enunciado.

lunes 4 de mayo de 2009

Argentina ¿Un país inexplicable?

Me parece muy bien que el humor político argentino aborde la argentinidad a partir de enunciar que “la Argentina es un país inexplicable” como lo hacen “CQC”, “Argentinos por su nombre”, Enrique Pinti, Antonio Gasalla, en su momento Tato Bores, e incluso Felipe Pigna con sus ficciones patrióticas o su búsqueda de “El gen argentino”, ya que ese ha sido desde el siglo XIX el tópico nacional por excelencia que asumió el genero humorístico político argentino. La ironía sirve, en muchos casos, para dejar al descubierto lo que de otra manera no se puede hacer visible ni enunciable dentro del orden del discurso. Pero encarando el tema en serio la cuestión es que la Argentina es un país no solo explicable sino, incluso, fácilmente explicable. Primero hay que dejar de lado esa “verdad” del sentido común que plantea que la Argentina es un país “diferente” al resto de los países. Solo basta leer los diarios extranjeros para darse cuenta que la “verdad argentina” no es otra cosa que una especie de “verdad” cosmopolita: en todos lados hay corrupción, ilegalismos, vacío político, “muerte de las ideologías”, incumplimiento de normas, “inseguridad”, y una mediocre clase política que no acierta una. La Argentina es un país explicable porque todo aquello que nos parece “anormal” constituye en realidad su “normalidad” incluyendo el discurso sobre su “inexplicabilidad”. Nada mejor para una burguesía sin concepto y una clase política sin ideas que se instale como “verdad” del sentido común que nuestro país es “irracional” y que “todo vale”. El discurso sobre lo inexplicable de la sociedad argentina remite todo a una falla estructural, o a un destino trágico e inapelable, o lisa y llanamente a quienes menos poder tienen, los pobres y los trabajadores, a los que siempre de una u otra manera se les adjudican los males nacionales. El problema es que ese discurso se ha hecho cuerpo y naturalizado de tal forma que resulta muy difícil desmontar, en particular porque a muy pocos les interesa hacerlo. Desmontar el discurso de la Argentina inexplicable implicaría dejar al descubierto que forma parte de un régimen de gubernamentalidad, es decir, de una forma social sobre la que se reproducen las relaciones de poder en nuestro país. ¿Por qué hay ilegalismos? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay corrupción? Porque somos un país inexplicable. ¿Por qué hay argentinos que se mueren de hambre? Porque somos un país inexplicable. Y así hasta el infinito cuando se trata de los “males nacionales”. Queridos amigos: a quienes tienen el poder les conviene que todos pensemos y actuemos como si el país fuera inexplicable porque justamente es de esa manera que nos dominan como nos dominan y hacen de la mayoría de la sociedad lo que les viene en gana. Pero la principal funcionalidad que tiene para el ejercicio del poder este discurso nefasto es que impide, neutraliza, doblega, todo intento colectivo de decir NO. No quiero seguir siendo gobernado de este modo, por estas instituciones, por estos gobernantes, por esta clase dominante. Si todo es inexplicable solo cabe resignarse y actuar en consecuencia, es decir, de forma consistente con esa inexplicabilidad. La inexplicabilidad es el mejor recurso del poder para obturar resistencias a la forma en que es ejercido… es un colosal invento que de tanto repetirlo hasta el hartazgo se ha vuelto “evidente” y nos ha hecho dóciles, disciplinados, y consecuentes creyentes en el “no te metás” y el “algo habrán hecho”.

sábado 2 de mayo de 2009

Estructuralismo / Posestructuralismo I

(Primera Parte)

El estructuralismo es un discurso de las Ciencias Sociales con pretensiones científicas que fue hegemónico durante gran parte del siglo XX –y aún influye notablemente en el campo intelectual- cuyo nacimiento está asociado a la teoría lingüística de Ferdinand de Saussure y su aplicación por parte de Claude Levy-Strauss a la Antropología. Para Saussure el lenguaje tiene un carácter preformativo sobre los sujetos humanos definiéndolos como tales al imponerles una estructura que organiza no solo sus pensamientos sino también sus prácticas produciendo un orden determinado entre las palabras y las cosas. Saussure planteó que toda palabra está asociada “aleatoriamente” a un objeto pero que esta aleatoriedad termina naturalizándose de modo de que a cada palabra corresponde un significado y no otro. No niega que exista también un “significante”, es decir, una posibilidad de ambigüedad dado el carácter oral de la palabra que se asocia al “sonido” que emitimos para nombrarla y que muchas veces puede producir equívocos en el registro de la connotación, pero lo importante es el significado y no el significante. De igual modo, también plantea una dicotomía entre “lengua” y “habla” (asociadas a significado y significante) pero una vez más enuncia la prioridad de la lengua sobre el habla, así como del carácter “sincrónico” (inmutable) sobre el “diacrónico” (procesual) de todo hecho lingüístico.

Levy-Strauss deduce que si el lenguaje es la estructura fundamental de la experiencia humana entonces los seres humanos estamos “sujetos” a los distintos tipos de estructuras derivadas del lenguaje: la vida social se organiza como un lenguaje. Pero Levy-Strauss va más allá, al plantear que las Ciencias Sociales para comprender la sociedad no deben estudiar lo que los individuos hacen sino lo que las estructuras hacen hacer a los individuos. Las estructuras terminan siendo una “esencia” y el estudio de las estructuras la condición de posibilidad de la antropología, la sociología, la cultura, el arte, la historia, etc.

Esta concepción de lo social tuvo tanto éxito que logró capturar el discurso marxista y ahí tenemos el marxismo estructuralista de Louis Althusser y su reescritura de la obra de Karl Marx, planteando por ejemplo que el “modo de producción” es una estructura cuyas leyes se imponen a los sujetos, de modo que llega a proponer que “las revoluciones las hacen las estructuras y no los hombres o las mujeres”. También deducía, siguiendo a Levy-Strauss (que desde luego no era ni tenía nada que ver con el marxismo) que el marxismo podía acceder al estatuto de “ciencia” al incorporar la interpretación estructuralista: todo lo demás era “ideología” es decir falso conocimiento, ilusión, confusión, voluntarismo, y humanismo.

A mediados de la década de 1960 un grupo de destacados estructuralistas decide producir una ruptura epistemológica que se convierte en brecha insalvable con el acontecimiento de “Mayo del ’68” en Francia. Se trata de Jacques Derrida, Michel Foucault, y Roland Barthes como principales protagonistas a los que luego seguirán un nutrido colectivo de filósofos franceses, como Jean Lyotard y Gilles Deleuze, los que en Estados Unidos fueron catalogados como “posestructuralistas” (aunque nunca ninguno de ellos admitió ese adjetivo ni su existencia como una “escuela” y cada cual seguiría por su propio camino incluso con profundas diferencias entre ellos).
En general, los “posestructuralistas” plantean que la primacía del significado sobre el significante es insostenible, así como de la “lengua” sobre el “habla” y de lo “sincrónico” sobre lo “diacrónico”. Si bien es cierto que la experiencia humana se organiza de acuerdo a ciertas estructuras que actúan performativamente sobre el sujeto, también es cierto que esas estructuras no son unívocas al producir significación, que el lenguaje es también una práctica y por lo tanto el “habla” no puede dejarse de lado, y finalmente que las estructuras no son innatas, cual una esencia dada de una vez y para siempre, y por lo tanto tienen una historicidad y están sujetas al cambio, es decir, lo “diacrónico” también es co-constitutivo de esas estructuras. Aquí terminan las coincidencias y comienzan las diferencias.

Simplificando se puede afirmar que mientras Michel Foucault trabaja en dirección a mantener la doble valencia entre significado y significante otorgando al significante cierta primacía, Jacques Derrida elaborará una teoría que prácticamente destierra el significado y establece la primacía absoluta del significante. Ambos incorporan la filosofía de Nietzsche como crítica tanto del estructuralismo (asociado al idealismo, el racionalismo, y el cientificismo positivista) como del humanismo y la fenomenología (que aunque postulan que es el sujeto humano quien hace la historia conciben ese hacer desde una perspectiva idealista y racionalista aunque anti-positivista). Asi, Foucault dirá que “todo es interpretación y por lo tanto no hay nada para interpretar”, en tanto Derrida afirmará que “no hay nada fuera de texto”. “Arqueología y genealogía” en Foucault, “Deconstrucción” en Derrida serán las metodologías de investigación que cada uno de ellos propondrá como superación tanto del estructuralismo como de la fenomenología.

De modo que la “ciencia” pasa a ser un discurso, al igual que la ideología, el arte, la literatura, la filosofía, y las ciencias sociales mismas. Y son esos discursos los que actúan performativamente sobre los sujetos, sujetándolos en el caso de Foucault a un “orden del discurso” y en Derrida a una perpetua interpretación de textos. De ahí que critiquen las pretensiones de “cientificidad” de las ciencias sociales así como su “independencia” con respecto a otros campos discursivos en los que se expresa la condición humana, en particular con respecto a la literatura y el arte.