jueves, 30 de diciembre de 2010

¿Qué es una serie de televisión de “procedimientos”?

Se define como series procedimentales o de procedimiento a aquellas cuya estructura discursiva está organizada en episodios autoconclusivos e independientes entre sí, son las series de “casos” que se resuelven durante cada episodio, no tienen una continuidad narrativa entre uno y otro, y por lo tanto su universo diegético está circunscripto al “caso” y sus implicancias. Ocasionalmente puede emitirse algún episodio doble o en el que indirectamente conocemos algo de la historia personal de los protagonistas pero que no tiene incidencia en el reconocimiento de los episodios posteriores (excepto para los fans). De modo que las series de procedimiento interpelan a una audiencia que no quiere complicarse la vida con tramas sofisticadas en las que sea necesario ver obligatoriamente cada episodio para poder seguirla. Acuerdo con esta definición “clásica” de diccionario, pero me parece oportuno agregar algo más al respecto.

Una característica de las “series de procedimiento” consiste en que la estructura del relato está organizada a partir de hacer ver como funcionan determinadas prácticas propias de algún dispositivo técnico-científico-profesional: procedimientos forenses, médicos, judiciales, policiales, universitarios, escolares, psiquiátricos, etc. Son series fuertemente estructuradas, que cuentan con asesoramientos específicos por parte de profesionales y basados, en general, en “casos reales” ficcionalizados. Ejemplos de este género son “CSI”, “Bones”, “La ley y el orden”, “Dr. House”, “ER”, “Boston Legal”, “In Treatment”, “Criminal Minds”, y que tienen su antecedente en las series de la década del ’60 y ’70 cuyo personaje protagónico era un médico (“Dr. Kildare”), un abogado (“Perry Mason”), un policía (“Columbo”) y que incluso eran pensadas como transmisoras de saberes para una audiencia común y corriente para que aprendan cómo funcionaban los dispositivos más cotidianos y usuales cotidianamente a los que podía estar expuesto.

Fringe es un caso particular ya que combina episodios de procedimiento con episodios con continuidad serial; otro caso particular fueron las series de la saga Star Trek, con episodios autoconclusivos que incluían informaciones acumulativas relacionadas con el universo diegético trek que sí eran importantes para entender aspectos importantes de la trama de cada episodio (en particular esas informaciones tenían que ver con la historia personal de los protagonistas).

Ayer como hoy, esta transmisión de saberes, desde luego, no tiene como objetivo “el aprendizaje” de los procedimientos como un fin en sí mismo sino para producir un efecto de poder concreto: el sometimiento al dispositivo y sus decisiones sobre la vida de las personas fundado en los mecanismos “objetivos” de los procedimientos y sus reglas al mostrar que emanan de saberes técnicos y no de decisiones personales o subjetivas de quienes se presentan como sus agentes o administradores. Sin embargo, en las series de ayer todo era “políticamente correcto”, el bien y el mal estaban claramente delimitados, no había controversia ni para los personajes ni para la audiencia, y el final era anunciado (incluso como en el caso de “Columbo” explícitamente en la primera escena del episodio) ya que lo importante, precisamente, era “el procedimiento”; hoy la estructura del género presenta variantes diversas tanto con respecto a las series de ayer como entre aquellas que hoy compiten por la audiencia, los “casos reales” son casi siempre controvertidos, o son controvertidos los personajes, y si bien lo que importa es el procedimiento ya no son tan anunciados los desenlaces, y los cierres suelen ser ambiguos (en particular en las series de procedimientos judiciales, en las otras no tanto o casi nunca).

Las series de procedimiento son las favoritas tanto de las audiencias de ayer como las de hoy, no porque cambien los procedimientos sino porque ha cambiado la sociedad y los dispositivos disciplinarios están en crisis, y eso es precisamente lo que han incorporado a su estructura las actuales series de procedimientos.

2 comentarios:

Abel Ayacucho dijo...

Luis, ¿conoces algún libro, no sobre cine, aunque debe haber muchas cuestiones en común entre él y las series de televisión, sobre estudios de técnicas o formatos (como el procedimental que explicas en este artículo)que se usan en las series, que puedas recomendarme?

Luis Fanlo dijo...

Estimado, gracias por la pregunta y dejar tu comentario. La verdad es que no conozco bibliografía al respecto pero seguramente en la carrera de ciencias de la comunicación de la UBA o en Institutos como TEA deberían poder orientarte. Abrazo.