"Divisoes no país remontam ditadura",
Entrevista a Luis García Fanlo
Diario Folha de Sao Paulo
25 de mayo de 2010
"Divisoes no país remontam ditadura",
Entrevista a Luis García Fanlo
Diario Folha de Sao Paulo
25 de mayo de 2010




Atención: se revelan detalles del episodio “Eve Ate the Apple” (S01E09) de la serie de televisión “Defying Gravity” (Gravedad Cero).
Este episodio marca un esperado giro en la composición narrativa de la serie que llega un poco tarde, como para salvarla de la cancelación y, además, lo hace a partir de una estética que llama la atención por su escasa originalidad. Es cierto, los personajes parece que han comprendido que están en una serie de ciencia ficción y que para lograr verosimilitud tienen que comportarse no como si estuvieran en el living de su casa sino en lo que se supone es una nave espacial a 38.000.000 de km. del planeta Tierra, padeciendo todo tipo de situaciones extraordinarias y siendo objeto de una misión cuyo fin desconocen. Y lo hacen y bien. También el episodio marca un giro porque dejamos de soportar esos flashback aburridos sobre cómo era su vida durante su entrenamiento para centrarse en la trama que transcurre en el presente de la historia y en lo que los protagonistas sienten, piensan, sufren y los trastorna a medida que van comprendiendo y descubriendo lo que realmente ocurre. Sí, se revela el secreto de la misión y su relación con el viaje a Marte que la precedió, se revela qué/quién es el misterioso “objeto BETA”, pero aquí viene el problema: todo un episodio centrado en el relato del personaje de Eve narrando desde una pantalla su historia, que es la historia de cómo fue descubierto el “objeto BETA” y cómo es que ese “objeto” manipula a los seres humanos desde hace años. ¡Un poco más de imaginación! Porque es interesante la historia, pero se torna muy aburrida contada de esa forma.
El episodio es bueno, repito, pero no hay caso no puedo dejar de pensar en “Even Horizont”, “2001 Odisea del Espacio”, y –algo que se agrega en este episodio- el famoso libro “Recuerdos del Futuro” de Eric Von Daniken. En fin, se entiende por qué cancelaron la serie al terminar la primera temporada, porque ha subestimado al sujeto espectador de series de televisión del género ciencia ficción, que, contrariamente a lo que piensan muchos es sofisticado, exigente y por sobre todas las cosas un experto en el género. Es difícil inventar algo nuevo en este género y mucho menos cuando quienes lo producen y escriben el guión provienen de otros géneros televisivos. Quedan 4 episodios para el final. Espero que valga la pena verlos.




La justicia argentina ha ratificado el procesamiento del Jefe de Gobierno de

El Senado de

El conocimiento es algo que se adquiere y no nos modifica, lo aprendemos y nos deja exactamente igual a como éramos antes de obtenerlo; el saber, por el contrario, constituye una experiencia que nos atraviesa performativamente y que nos modifica, nos cambia, nos transforma, nos hace ser de una manera distinta a la que éramos previamente. Sin embargo, los efectos de poder que esa experiencia produce pueden conducirnos tanto a una mayor sujeción o captura como a una práctica emancipatoria: el poder es una relación social, es ejercicio del poder y resistencia al poder, y el saber no es algo que pueda definirse a priori por lo que parece que es. Sin ir más lejos, en nuestra actualidad neoliberal en transición desde las sociedades disciplinarias hacia las de control los lobos suelen capturar ovejas utilizando la libertad como lazo. Dicho de otra manera, como plantea Marx en El Capital, la burguesía juega a los dados con el proletariado, pero lo que éste no sabe es que los dados están cargados.

Atención se revelan detalles del episodio piloto de la serie de televisión “Defying Gravity” (Gravedad Cero). Serie de ciencia ficción que fue emitida por la cadena CTV en 2009 y cancelada al completar su primera temporada de 13 episodios; actualmente ha sido respuesta por FOX en España. El creador de la serie James Parriott no tiene antecedentes en series de ciencia ficción pero ha trabajado como productor de “Sons of Anarchy” como principal referencia.
La historia está ambientada en un futuro cercano, el año 2052, en los comienzos de la exploración espacial de nuestro sistema solar; la nave espacial “Antares” deberá llevar a ocho astronautas de diversas nacionalidades en un viaje por todos los planetas en una misión planificada para seis años. Aquí no veremos velocidad warp, ni armas fotónicas, ni una tecnología futurista, sino un drama de situación en el que los protagonistas deben enfrentar sus temores, sus dudas, sus ambiciones, y por qué no sus fantasmas más escondidos. No obstante no estamos exclusivamente frente a una comedia dramática donde los viajes espaciales son solo una excusa para una historia sobre la condición humana, ya que la serie se inscribe en una narración cuyo eje está centrado en un misterio que queda planteado de entrada: la verdadera misión de la nave no es explorar el sistema solar sino otra que los astronautas desconocen con excepción de su capitán y que solo debe ser revelada cuando la nave alcance al planeta Venus. A la vez, situaciones misteriosas comienzan a producirse ya en órbita de
En resumen, la propuesta estética carece de originalidad ya que se parece a otras series o películas de ciencia ficción (me vienen a la mente “Armageddon”, “Apolo

El hombre Corcho, el hombre que nunca se hunde, sean cuales sean los acontecimientos turbios en que está mezclado, es el tipo más interesante de la fauna de los pilletes. Y quizá también el más inteligente y el más peligroso. Porque yo no conozco sujeto más peligroso que ese individuo, que, cuando viene a hablaros de su asunto, os dice:
-Yo salí absuelto de culpa y cargo de ese proceso con la constancia de que ni mi buen nombre ni mi honor quedaban afectados.
Bueno, cuando malandra de esta o de cualquier otra categoría os diga que "su buen nombre y honor no quedan afectados por el proceso", pónganse las manos en los bolsillos y abran bien los ojos, porque si no les ha de pesar más tarde. Ya en la escuela fue uno de esos alumnos solapados, de sonrisa falsa y aplicación excelente, que cuando se trataba de tirar una piedra se la alcanzaba al compañero. Siempre fue así, bellaco y tramposo, y simulador como él solo. Este es el mal individuo, que si frecuentaba nuestras casas convencía a nuestras madres de que él era un santo, y nuestras madres, inexpertas y buenas, nos enloquecían luego con la cantinela:
-Tomá ejemplo de Fulano. Mirá qué buen muchacho es.
Y el buen muchacho era el que le ponía alfileres en el asiento al maestro, pero sin que nadie lo viera; el buen muchacho era el que convencía al maestro de que él era un ejemplo vivo de aplicación, y en los castigos colectivos, en las aventuras en las cuales toda la clase cargaba con el muerto, él se libraba en obsequio a su conducta ejemplar; y este pillete en semilla, este malandrín en flor, por "a", por "b" o por "c", más profundamente inmoral que todos los brutos de la clase juntos, era el único que convencía al bedel o al director de su inocencia y de su bondad. Corcho desde el aula, continuará siempre flotando; y en los exámenes, aunque sabía menos que los otros, salía bien; en las clases igual, y siempre, siempre sin hundirse, como si su naturaleza física participara de la fofa condición del corcho.
Ya hombre, toda su malicia natural se redondeó, perfeccionándose hasta lo increíble. En el bien o en el mal, nunca fue bueno; bueno en lo que la palabra significaría platónicamente. La bondad de este hombre siempre queda sintetizada en estas palabras: "El proceso no afectó ni mi buen nombre ni mi honor". Allí está su bondad, su honor y su honradez. El proceso no "los afectó". Casi, casi podríamos decir que si es bueno, su bondad es de carácter jurídico. Eso mismo. Un excelente individuo, jurídicamente hablando. ¿Y qué más se le puede pedir a un sinvergüenza de esta calaña? Lo que ocurrió es que flotó, flotó como el maldito corcho. Allí donde otro pobre diablo se habría hundido para siempre en la cárcel, en el deshonor y la ignominia, el ciudadano Corcho encontró la triquiñuela de la ley, la escapatoria del código, la falta de un procedimiento que anulaba todo lo actuado, la prescripción por negligencia de los curiales, de las aves negras, de los oficiales de justicia y de toda la corte de cuervos lustrosos y temibles. El caso es que se salvó. Se salvó "sin que el proceso afectara su buen nombre ni su honor". Ahora sería interesante establecer si un proceso puede afectar lo que un hombre no tiene.
Donde más ostensibles son las virtudes del ciudadano Corcho es en las "litis" comerciales, en las trapisondas de las reuniones de acreedores, en los conatos de quiebras, en los concordatos, verificaciones de créditos, tomas de razón, y todos esos chanchullos donde los damnificados creen perder la razón, y si no la pierden, pierden la plata, que para ellos es casi lo mismo o peor. En estos líos, espantosos de turbios y de incomprensibles, es donde el ciudadano Corcho flota en las aguas de la tempestad con la serenidad de un tiburón. ¿Que los acreedores se confabulaban para asesinarlo? Pedirá garantías al ministro y al juez. ¿Que los acreedores quieren cobrarle? Levantará más falsos testimonios que Tartufo y su progenitor ¿Que los falsos acreedores quieren chuparle la sangre? Pues, a pararse, que si allí hay un sujeto con derecho a sanguijuela, es él y nadie más. ¿Que el síndico no se quiere "acomodar"? Pues, a crearle al síndico complicaciones que lo sindicarán como mal síndico. Y tanto va y viene, y da vueltas, y trama combinaciones, que al fin de cuentas el hombre Corcho los ha embarullado a todos, y no hay Cristo que se entienda. Y el ganancioso, el único ganancioso, es él. Todos los demás ¡van muertos!
Fenómeno singular, caerá, como el gato, siempre de pie. Si es en un asunto criminal, se libra con la condicional; si en un asunto civil, no paga ni el sellado; si en un asunto particular, entonces, ¡qué Dios os libre! Tremendo, astuto y cauteloso, el hombre Corcho no da paso ni puntada en falso. Y todo le sale bien. Así como en la escuela pasaba los exámenes aunque no supiera la lección, y en el examen siempre acertó por una bolilla favorable, este sujeto, en la clase de la vida, la acierta igualmente. Si se dedicó al comercio, y el negocio le va mal, siempre encuentra un zonzo a quien endosárselo. Si se produce una quiebra, él es el que, a pesar de la ferocidad de los acreedores, los arregla con un quince por ciento a pagar en la eternidad, cuando pueda o cuando quiera. Y siempre así, falso, amable y terrible, prospera en los bajíos donde se hubiera ido a pique, o encallado, más de una preclara inteligencia. ¿Talento o instinto? ¡Quién lo va a saber!

Seguramente en muchos países –y por qué no en Argentina también- alguien se preguntará “Pero como, no era que habían festejado hace menos de dos meses el Bicentenario… ¿no era el Bicentenario de


Si el sentido común y gran parte de la tradición ensayística, sociológica, literaria, cinematográfica y televisiva insiste en definir y naturalizar la argentinidad como el modo y forma de ser de los argentinos, propongo que la argentinidad está estructurada como un régimen de verdad (planteo epistemológico), que es un discurso que actúa performativamente sobre la subjetividad de los argentinos y argentinas y se hace cuerpo (planteo teórico), que es lo que produce el modo y forma de ser los argentinos y argentinas (planteo metodológico) y que está estructurada en sistemas prácticos (planteo empírico); y, además, que fue una invención para hacernos gobernables (planteo político). He aquí lo que enuncio como "sociología de la argentinidad".
La argentinidad está estructurada como un régimen de verdad. La verdad que define quién es argentino, qué es ser argentino, cómo es ser argentino y cómo se puede llegar a serlo, y todos sus contrarios. De modo que existe una verdad del hacer-ser argentino que hace existir lo argentino. La argentinidad como régimen de verdad significa entonces un régimen particular de enunciación y visibilidad propio de lo argentino, y una lógica de la argentinidad que define el modo en que funciona el hacer-ser argentino. La argentinidad produce sujetos argentinos y los sujetos argentinos producen argentinidad, ya que la verdad no opera como un mandato fijo y dado de una vez y para siempre sino como la definición de campos posibles de prácticas y experiencias que siempre están situadas espacial, temporal, social e históricamente.
De modo que la argentinidad constituye una configuración estructural que toma como dominios de referencia lo que los individuos hacen y el modo en que lo hacen produciendo una actitud, una disposición práctica que asume la forma de un modo de pensar y de sentir, una manera de actuar y de conducirse que marca en el individuo una relación de pertenencia con un colectivo social. Tener una actitud argentina implica pertenecer a la sociedad argentina en tanto argentino verdadero.
Hacer una genealogía de este problema no consiste en hacer una historia de los sucesivos conceptos de la argentinidad sino de analizar las prácticas mediante las cuales los argentinos nos vimos llevados a prestarnos atención a nosotros mismos, a descubrirnos, a reconocernos, y a declararnos argentinos. Es la genealogía de la argentinidad inscripta en el cuerpo.

"A partir del 2001 estamos viviendo una etapa de transición. Hay una mayor predisposición a ver el tema de la nacionalidad con mayor libertad. El rock cambió a la argentinidad y los jóvenes están construyendo su propia argentinidad y no hay que tener miedo" Entrevista que me hicieron para Todo Noticias con motivo del Bicentenario Argentino, en Buenos Aires. Para ver el video de la entrevista hacer click AQUÍ.

Atención: se revelan detalles de los episodios S01E02 y S01E03
Definitivamente esta serie de televisión es una versión “clase B” de “Lost”, adornada con algunas ideas tomadas de “The Prisoner” y del reality show “Big Brother”; no le veo futuro más allá de esta primera temporada pautada en 13 episodios porque es aburrida, previsible y carente de toda imaginación, originalidad y concepto. Estimo que irán muriendo uno a uno todos los protagonistas –incluso el periodista que investiga al caso- y que seguramente no tendremos una explicación verosímil sobre lo que ocurría realmente, aunque se puede deducir que existe una relación entre los 7 secuestrados y que ese vínculo hasta ahora no revelado es la causa por la cual han sido elegidos para este experimento social. Sin duda, uno de los 7 está infiltrado y forma parte de la conspiración que está detrás del misterio, y sin duda por la sofisticación tecnológica que está puesta en juego involucra a alguna Agencia del gobierno norteamericano o al Ejército. Esto me lleva a suponer que el infiltrado es el Sargento Graham McNair que estimo es el único que, paradójicamente, ha dicho la verdad acerca de quién es (incluyendo su confesión de que su último “trabajo” fue en una cárcel de máxima seguridad para terroristas (¿Guantánamo?) donde asegura que vio cosas mucho más terribles de las que suceden en “el pueblo”). Si no la ven no se pierden nada.

Al ver el video no se requiere mucho más para entender el significado de la canción, pero claro, el significado no alcanza, se requiere el ejercicio de la interpretación y de una interpretación que, a la vez, produzca una crítica de nuestra actualidad. Una vez más, a mi juicio, el Cuarteto de Nos logra producir una creación artística que dice sobre nuestras sociedades mucho más que cien tratados de sociología. Como decía Gilles Deleuze “estamos dejando de ser la sociedad disciplinaria para convertirnos en la sociedad de control”. Bueno, esa es mi interpretación sobre este tema, y llamo la atención sobre la cita que orienta mi reflexión y mi reconocimiento porque su enunciación apunta deliberadamente a desnaturalizar la oposición entre individuo y sociedad. Convertirse en la sociedad de control significa que somos, en tanto individuos, un nudo de relaciones sociales, somos la sociedad en la que vivimos, y por tanto hacemos –aunque no lo sepamos- lo que la sociedad nos hace hacer. Por eso el tema es transgresor. Porque opera no desde afuera sino desde adentro de lo social tal como muestran las imágenes.
