jueves 30 de diciembre de 2010

¿Qué es una serie de televisión de “procedimientos”?

Se define como series procedimentales o de procedimiento a aquellas cuya estructura discursiva está organizada en episodios autoconclusivos e independientes entre sí, son las series de “casos” que se resuelven durante cada episodio, no tienen una continuidad narrativa entre uno y otro, y por lo tanto su universo diegético está circunscripto al “caso” y sus implicancias. Ocasionalmente puede emitirse algún episodio doble o en el que indirectamente conocemos algo de la historia personal de los protagonistas pero que no tiene incidencia en el reconocimiento de los episodios posteriores (excepto para los fans). De modo que las series de procedimiento interpelan a una audiencia que no quiere complicarse la vida con tramas sofisticadas en las que sea necesario ver obligatoriamente cada episodio para poder seguirla. Acuerdo con esta definición “clásica” de diccionario, pero me parece oportuno agregar algo más al respecto.

Una característica de las “series de procedimiento” consiste en que la estructura del relato está organizada a partir de hacer ver como funcionan determinadas prácticas propias de algún dispositivo técnico-científico-profesional: procedimientos forenses, médicos, judiciales, policiales, universitarios, escolares, psiquiátricos, etc. Son series fuertemente estructuradas, que cuentan con asesoramientos específicos por parte de profesionales y basados, en general, en “casos reales” ficcionalizados. Ejemplos de este género son “CSI”, “Bones”, “La ley y el orden”, “Dr. House”, “ER”, “Boston Legal”, “In Treatment”, “Criminal Minds”, y que tienen su antecedente en las series de la década del ’60 y ’70 cuyo personaje protagónico era un médico (“Dr. Kildare”), un abogado (“Perry Mason”), un policía (“Columbo”) y que incluso eran pensadas como transmisoras de saberes para una audiencia común y corriente para que aprendan cómo funcionaban los dispositivos más cotidianos y usuales cotidianamente a los que podía estar expuesto.

Fringe es un caso particular ya que combina episodios de procedimiento con episodios con continuidad serial; otro caso particular fueron las series de la saga Star Trek, con episodios autoconclusivos que incluían informaciones acumulativas relacionadas con el universo diegético trek que sí eran importantes para entender aspectos importantes de la trama de cada episodio (en particular esas informaciones tenían que ver con la historia personal de los protagonistas).

Ayer como hoy, esta transmisión de saberes, desde luego, no tiene como objetivo “el aprendizaje” de los procedimientos como un fin en sí mismo sino para producir un efecto de poder concreto: el sometimiento al dispositivo y sus decisiones sobre la vida de las personas fundado en los mecanismos “objetivos” de los procedimientos y sus reglas al mostrar que emanan de saberes técnicos y no de decisiones personales o subjetivas de quienes se presentan como sus agentes o administradores. Sin embargo, en las series de ayer todo era “políticamente correcto”, el bien y el mal estaban claramente delimitados, no había controversia ni para los personajes ni para la audiencia, y el final era anunciado (incluso como en el caso de “Columbo” explícitamente en la primera escena del episodio) ya que lo importante, precisamente, era “el procedimiento”; hoy la estructura del género presenta variantes diversas tanto con respecto a las series de ayer como entre aquellas que hoy compiten por la audiencia, los “casos reales” son casi siempre controvertidos, o son controvertidos los personajes, y si bien lo que importa es el procedimiento ya no son tan anunciados los desenlaces, y los cierres suelen ser ambiguos (en particular en las series de procedimientos judiciales, en las otras no tanto o casi nunca).

Las series de procedimiento son las favoritas tanto de las audiencias de ayer como las de hoy, no porque cambien los procedimientos sino porque ha cambiado la sociedad y los dispositivos disciplinarios están en crisis, y eso es precisamente lo que han incorporado a su estructura las actuales series de procedimientos.

martes 28 de diciembre de 2010

Michel Foucault: El poder grotesco


"El poder grotesco: la imagen ubesca de quien se sabe personaje desmesurado, loco sin bridas, payaso de un orquestado circo, bufón suicida…, y aún así, en el delirio de la farsa, somete a todo un pueblo a sus alucinaciones" (Michel Foucault, Los Anormales, fragmento).

Ubesco: dícese de lo que, por su carácter grotesco, absurdo o caricaturesco recuerda al personaje de Ubú Rey quien se caracterizaba por ser cómicamente cruel, cínico y cobarde a ultranza.

lunes 27 de diciembre de 2010

miércoles 22 de diciembre de 2010

Gran Hermano 2011: El debate (ausente) sobre la discriminación


La segunda emisión del programa de televisión "Gran Hermano: El Debate" nuevamente demostró que lo que ocurre dentro de la Casa no es una anomalía o una desviación a la regla social sino que expresa -de distintas maneras individuales- lo que se dice, hace o piensa en la sociedad argentina actual. El tema fue la discriminación que padece la participante Tamara (joven jujeña de doble pertenencia cultural provinciana e indígena) por parte del grupo de mujeres participantes auto-calificadas como "normales" (y de los hombres con su indiferencia total) que la consideran "tontita", "boluda", "simuladora", "perra" y otros calificativos denigrantes mas o menos similares. Hasta aquí el típico racismo de clase que atraviesa -hoy más que nunca- a la sociedad argentina.

¿Cómo abordaron el tema los panelistas de El Debate? Primero lo calificaron como "cosa de minitas" (panelista femenina) y el clásico "Vieron como son las mujeres" (panelistas masculinos); luego como un caso entendible de relativismo cultural, es decir, "cada quien tiene derecho a pensar y vivir como quiera, todo es válido, cada cual es como es" pero remarcando que Tamara es "distinta", "tiene otro sistema operativo" (?), etc. Finalmente, Mariano Peluffo (ante la crudeza de las imágenes que mostraban la discriminación) arriesgó un "Te banco Tamara" y un tibio Tartúfoli lanzó "casi la están discriminando a esta chica".

Está claro que cada quien tiene la libertad y el derecho de pensar, hacer y decir lo que quiera y vivir como se le venga en gana, pero a condición de que ese modo y forma de vivir no se fundamente a expensas de la estigmatización, opresión, discriminación o sufrimiento de otra persona o grupos de personas, y mucho menos aún cuando esa práctica es ejercida por muchos contra uno solo en nombre de la "mayoría". Por otra parte, decir que "es cosa de mujeres" muestra un machismo alarmante que, por cierto, tampoco es novedad en nuestra sociedad.

La Casa no está dividida entre hombres/mujeres o entre porteños/provincianos; está dividida en el grupo mayoritario que se considera a sí mismo como "lindo, limpio y bueno" y estigmatiza al grupo minoritario como "feo, sucio y malo" (Jessica, Tamara, Luz, Alejandro). La Casa de Gran Hermano está dividida como lo está hoy la gran Casa que llamamos Argentina en la que los niveles de discriminación hacia el Otro, aunque se vistan de relativismo cultural o estereotipos de género, constituyen el gran debate político que lamentablemente El Debate escamoteó.



lunes 20 de diciembre de 2010

Argentina: 20 de diciembre 2001-2010

"Acontecimiento... por esto es necesario entender no una decisión, un tratado, un reino, o una batalla, sino una relación de fuerzas que se invierte, un poder confiscado, un vocabulario retomado y que se vuelve contra sus utilizadores, una dominación que se debilita, se distiende, se envenena a sí misma, algo distinto que aparece en escena, enmascarado" (Michel Foucault, "Nietzsche, la genealogía, la historia", fragmento).


sábado 18 de diciembre de 2010

Análisis sociológico del reality show Gran Hermano


Audio de mi presentación en las VII Jornadas Nacionales de Sociología (2007) exponiendo los resultados de la investigación sobre el reality show Gran Hermano 4 (Argentina).





viernes 17 de diciembre de 2010

Gran Hermano 2011: el debate sobre la disforia de género


En el programa de televisión “El Debate” emitido ayer por Telefe en el que se analiza el desarrollo del reality show “Gran Hermano 2011” (Argentina) el tema excluyente fue la condición del participante Alejandro, un joven transexual de 26 años que se presentó al casting y fue elegido por la producción para intentar ganar el premio de $400.000 que necesita para realizar las operaciones quirúrgicas necesarias para cambiar su genitalidad femenina en masculina. Los panelistas enunciaron su discurso desde una posición de sentido común “políticamente correcto” con una clara desinformación sobre el tema que intentando ser transgresora legitimó el paradigma médico-psiquiátrico-legal con el que el discurso del poder aborda la cuestión de la transexualidad. Asimismo, el tema fue tratado en forma descontextualizada tanto en términos sociales como político-culturales como si la problemática de las identidades sexuales en la Argentina apareciera de repente de la mano del reality show haciendo caso omiso, por ejemplo, del recientale debate y polémica en torno al “matrimonio gay” o al tratamiento mediático-espectacular que atraviesa desde hace bastante tiempo los contenidos de la pantalla chica. Los panelistas, desde luego, no tienen por qué ser especialistas en el tema, su función en el programa es comentar las alternativas del juego, pero el problema reside en que se salieron de ese lugar y se posicionaron como expertos produciendo con su discurso un efecto contrario al que sin duda sus buenas intenciones querían lograr. Si a eso le sumamos el efecto performativo que tiene la televisión en la formación de puntos de vista, opiniones y formas de actuar sobre la audiencia su tratamiento unilateral del tema desde la perspectiva biomédica clausuró toda posibilidad de instalar una perspectiva crítica y transgresora en una sociedad como la nuestra hegemonizada por el machismo homofóbico.


El discurso de los panelistas quedó enunciado de la siguiente manera:

“Alejandro tiene un problema, nació con el cuerpo de una mujer y el alma o psique de un hombre. Este problema afecta a una de cada 100.000 personas y se denomina médicamente como “disforia de género”, su diagnóstico requiere no solo del exhaustivo examen de médicos y psiquiatras sino también de un conjunto de peritajes legales que ordena la Justicia para determinar si el Estado autoriza o no el cambio de sexo. Si bien no es propiamente una enfermedad hay que reconocer que es un caso raro muy distinto del que plantea la participante Luz (lesbiana) ya que ella hizo una elección sobre su sexualidad y Alejandro no. Él nació con el problema, no eligió, y la única manera de resolver los problemas sociales y psicológicos que tiene es cambiar su sexo. Por ejemplo, tenía una novia pero los padres de ella los alejaron sin embargo no hay que juzgar a los padres de la chica ya que puestos en su lugar resulta lógico que reaccionen así, ya que no es una situación que alguien quiera para sus hijos ya que no es muy normal. Habrá que ver cómo reaccionan el resto de los participantes cuando Alejandro cuente su verdad, seguramente no va a ser fácil para ellos y además hay que tener en cuenta que fuera de la casa la audiencia está con Alejandro”.


Como mi interés no es dar respuestas sino solo intentar hacer pensar de otro modo lo que el discurso nos presenta como una Verdad, solo expongo aquellas enunciaciones y expresiones que me parece son las que organizan el discurso vigente sobre la sexualidad con toda su carga discriminatoria encubierta por el paradigma biomédico y legal. Solo agregaré que Alejandro no tiene un problema, que el problema es que el Estado ejerce un poder sobre la sexualidad de Alejandro no solo porque es quien decide que opciones sexuales puede o no adoptar sino porque además lo convierte en objeto de una serie de prácticas disciplinarias y de control que debe aceptar para ser reconocido como portador de una sexualidad anormal que debe ser restaurada según el paradigma heterosexual vigente.


Alejandro sí hizo una opción, sí eligió cómo quiere vivir su sexualidad pero esa libertad le es negada en tanto tal: solo puede acceder a ella reconociéndose a sí mismo en la “disforia de género” es decir en un “caso de estudio” en la que se ponen en juego múltiples dispositivos de saber y poder. Para el Estado, Alejandro tiene que demostrar que padece un trastorno para así ser autorizado a ser quien él quiere ser y ese, sin duda, es el problema de fondo que está en juego en su situación y en la de los miles que la comparten. ¿La audiencia está con Alejandro? ¿La situación difícil es para los participantes del juego? ¿Gran Hermano está ayudando a Alejandro? Por lo pronto El Debate mucho no lo ayudó.

jueves 16 de diciembre de 2010

Critica TV: sobre la televisión


La televisión no produce violencia, lo que produce violencia es la sociedad en que vivimos; la sociedad es un inmenso depósito de violencia acumulada y, en todo caso, la televisión nos dice cómo, cuando y dónde encontrar una válvula de escape o hacia quién o quiénes hay que dirigir esa violencia. Sin embargo, en general, lo propiamente televisivo opera como represa de contención de la violencia individual o social haciéndonos temerla más que incitándonos a ejercerla. La televisión ofrece un manual de instrucciones sobre cómo vivir "normalmente" pero su esencia no se encontrará en sus contenidos sino en la red de relaciones en la cual ella opera y en su eficacia para organizar el campo de visión humana, el régimen de visibilidad de nuestras prácticas cotidianas. La televisión está incorporada en un juego de estrategias que regula el tráfico simbólico de la población: regula opiniones y perspectivas visuales, establece agendas, no dice qué es lo que hay que decir o ver sino qué es lo decible y lo visible sobre lo que hay que decir o hacer algo. Es un dispositivo biopolítico ya que su blanco son las poblaciones sobre las que actúa performativamente delimitando el alcance de nuestra experiencia, sus límites, sus bordes, sus fronteras, dentro de las cuales somos más o menos libres de opinar, hacer o ver; esa libertad condicional no depende de la televisión misma sino de los dispositivos disciplinarios que operan en red con la televisión. El síntoma de nuestra época es que estamos siendo observados todo el tiempo, aún cuando creamos que somos nosotros los observadores: la televisión nos observa en la misma medida en que la observamos.

lunes 13 de diciembre de 2010

Gran Hermano 2011: Gala Inaugural por Telefe


Con una Gala deslucida en la que las tan anunciadas novedades quedaron en el boulevard de los sueños rotos; en la que nuevamente se volvió a cometer el error de estirar la entrada de los participantes a la Casa consumiendo en ello todo el programa; en que extrañamente se notó bastante confundido y desorientado a Jorge Rial (“efecto cucaracha”); en la que Silvina Luna hizo de “potus”; y en la que solo se destacó una vez más –por el lado de los conductores- el oficio, experiencia y profesionalismo de Mariano Peluffo; comenzó la edición Número 6 de Gran Hermano Argentina a la que se tituló “2011” aunque haya comenzado en 2010. La única novedad –en Producción- que este año presenta el formato consiste en que por primera vez se asocia la emisión de TV –aire y cable- con diversas plataformas digitales y redes sociales, incluyendo la administración de un foro propio en Internet y la emisión “24x24” desde el propio sitio oficial de Telefe. La novedad es significativa porque se reconoce que lo que genera las condiciones de posibilidad para una audiencia de masas por TV de aire está íntimamente relacionado con la “movida” que se arma en Internet, y porque de esta manera el circuito producción-consumo opera en forma ampliada tanto a nivel de recepción como del negocio publicitario asociado al programa.

El formato Gran Hermano en Argentina, comparado con los que se producen en otros países, es “gasolero”; esto quiere decir que todo lo que pueda ocurrir (o no ocurrir) durante el juego dependerá casi exclusivamente de los participantes y del núcleo duro de la audiencia de nativos digitales, y desde luego de que entre ambos grupos se logre conformar una red de significaciones cuya forma sea la del “conflicto de interpretaciones”: conflicto de interpretaciones entre los participantes, entre los que componen la audiencia de nativos digitales, y entre los que están encerrados dentro y fuera de la Casa. Y tendrán que trabajar mucho porque el rating, si bien no fue catastrófico, estuvo muy por debajo de la expectativa que supuestamente se había generado: 23.9 puntos promedio. Tendrán que “remar” y mucho los nuevos “hermanitos” pero más aún la Producción que en casi todos los aspectos quedó en deuda con todos.

sábado 11 de diciembre de 2010

Villa Soldati: "Hacer vivir y dejar morir"


"Una de las características esenciales de la biopolítica moderna es su necesidad de volver a definir en cada momento el umbral que articula y separa lo que está dentro y lo que está fuera de la vida. Se trata de una línea movediza que debe ser modificada incesantemente para definir y redefinir las articulaciones y los umbrales que permiten aislar la vida digna de la indigna, el Zoe del Bios, la vida natural de la forma-de-vida, los derechos del hombre de los derechos del ciudadano" (Giorgio Agamben).

El "asentamiento" es aquel lugar ubicado precisamente en el umbral de la biopolítica de la argentinidad en el que el Estado aplica como criterio para el ejercicio del poder soberano la consigna "Hacer vivir y dejar morir" en nombre de los "derechos humanos". El "asentamiento" se convierte en superficie de emergencia del legado de la dictadura militar que luego de 27 años de régimen democrático todavía la sociedad argentina lleva inscripta en su cuerpo social y en nuestros cuerpos de argentinos. Se trata de un legado de exclusión y marginalidad creciente que es expulsado del "nosotros" para convertirse en el "Otro" absoluto, vidas que no merecen ser vividas, "vidas desperdiciadas", vidas de no-argentinos porque "no trabajan", "no tienen modales", "no tienen cultura", no tienen, en palabras de Agamben una "forma-de-vida" adaptada y adaptable a la lógica de la argentinidad. Como tales han sido expropiados de todos sus derechos y por lo tanto son pasibles de la inacción del Estado que los deja morir en nombre de "los derechos humanos" y de los que los hacen morir que son los que se autodenominan "argentinos verdaderos" también en nombre de los "derechos humanos". Y, a la vez, precisamente en el día en que se conmemora el "Día de la democracia y los derechos humanos" se crea el Ministerio de Seguridad y el gobierno nacional reconoce que hay "inseguridad". Inseguridad es no tener dónde vivir, ni qué comer, ni con qué vestirse. Inseguridad es ser objeto de punteros políticos y sus grupos paramilitares de choque (los "barras bravas"), del narcotráfico y los traficantes de la pobreza, de la violencia sin fin de los aparatos represivos y las fuerzas de seguridad del Estado, de existir en el umbral entre la vida digna y la vida indigna de ser vivida y que por lo tanto puede ser asesinada sin cometer homicidio. Inseguridad es ser prenda de cambio de internas políticas y de políticas sociales que solo "hacen vivir" en función de convertir a sus beneficiados en puntos de apoyo de una forma de ejercicio del poder. Inseguridad es, en última instancia, vivir en un estado de excepción cuyo contenido puede ser un régimen democrático pero cuya forma biopolítica es la de la dictadura militar. Lo que sobra en la Argentina son fuerzas de seguridad y dispositivos de seguridad, lo que falta es comprender que seguimos viviendo en la matriz societal de un neoliberalismo que nos atraviesa y al que ya no reconocemos como tal y que la militarización de la vida social es la forma-de-vida en la que estamos inscriptos y cuyo modo de existencia emerge en el "asentamiento".



miércoles 8 de diciembre de 2010

Michel Foucault: Razón y Locura

En la "Historia de la locura en la época clásica" Michel Foucault produce una ruptura epistemológica que cuestiona el estatuto de la Razón al plantear que la locura no aparece como un proceso de escisión de la razón. La razón es una ficción en la que se revela la particularidad de la cultura occidental que se atribuye una quimérica universalidad encubriendo a la vez que impone su pretensión de dominio como verdad. "La partición da existencia a los elementos que ella misma opone. Razón y locura no preexisten a la división que las define" de modo tal que el mismo movimiento que las distingue es el que las hace aparecer.

domingo 5 de diciembre de 2010

Sociología da argentinidade (UBA)

Sociología da argentinidade

Luis Garcia Fanlo: Doutor em Ciências Sociais pela Universidade de Buenos Aires (UBA); profesor de "História Social Argentina" e de "Sociologia da Argentinidade" na faculdade de sociologia da UBA. Autor do livro "Genealogia da Argentinidade".

A “argentinidade” está estruturada como um regime de verdade. Uma verdade que define quem é argentino, o que é ser argentino, como é ser argentino, como se chega a ser argentino e todos seus opostos. De maneira que existe uma verdade do “fazer-ser” argentino que finalmente faz existir o argentino. A “argentinidade” como regime de verdade é então um regime particular de enunciação e visibilidade própria do argentino. É uma lógica da “argentinidade” que define o modo em que funciona o “fazer-ser” argentino.

A “argentinidade” produz sujeitos argentinos e os sujeitos argentinos produzem “argentinidade”, já que a verdade não opera como um mandato fixo de uma vez para sempre. A verdade opera como definição de campos possíveis de práticas e experiências que sempre estão situadas espacial, temporal, social e historicamente.

O regime não constitui uma estrutura e sim uma configuração estrutural que toma como domínios de referência o que os indivíduos fazem e o modo em que o fazem produzindo uma atitude. Isto é, uma disposição prática que assume a forma de um modo de pensar e sentir, uma maneira de atuar e conduzir-se que significa para o indivíduo uma relação de pertinência ao coletivo social. Ter uma atitude argentina é pertencer à sociedade argentina em tanto argentino verdadeiro.

Como estudar os modos através dos quais os argentinos foram (e são) levados a reconhecer-se como sujeitos argentinos portadores de uma “argentinidade”?

Fazer uma genealogia deste problema não consiste em fazer uma história dos sucessivos conceitos da “argentinidade”. Porém, consiste em analisar as práticas mediante as quais os argentinos se viram levados a prestar atenção para eles mesmos, a descobrir-se, a reconhecer-se, e a declarar-se argentinos. É a genealogia da “argentinidade” inscrita no corpo.

O corpo é superfície de emergência e superfície de inscrição, está aprisionado por regimes de enunciação e visibilidade que o atravessam, moldados por ritmos de trabalho, regimes de alimentação, normas e valores, hábitos, leis e morais. Também existem máquinas de inscrição que chamamos dispositivos.

O que os dispositivos inscrevem no corpo são regras a partir das quais estabelecem formas e modos de ser e fazer baseados em regularidades. Regularidade não é homogeneidade, regularidade significa diferenças organizadas, estandarizadas, e submetidas à mesma ordem de regras de funcionamento. É dizer, que um dispositivo não produz autômatas nem reduz a sua mínima expressão as diferenças, muito pelo contrário, estabelece um campo possível de variações, disperções e transformações.

As regras constroem uma corporalidade, como modo de levar o corpo que não só é anatómico (gestos, posturas, marcas, posições, etc., isto é, uma “hexis corporal”), mas também cultural (um modo de comer, vestir, amar, odiar, desejar, isto é, um “ethos corporal”) e topológico (uma localização do corpo num espaço ou território social determinado, localizado e num tempo determinado (época histórica, idade biológica).

Inscrevem-se habilidades e, ao mesmo tempo, disposições para aceitar como normais o exercício dessas habilidades; inscrevem-se capacidades, empatías, hábitos, rotinas, rituais, cerimónias, sensibilidades, “em ato”, “de fato”, que incluem a possibilidade mesma de sua modificação (hábito de mudar hábitos). Inscrevem-se necessidades e procedimentos para satisfazer essas necessidades, padrões de conduta.

A “argentinidade”, então, não é como uma vestimenta que porta o corpo, o corpo mesmo dos argentinos que pode revestir-se, como vestimenta, todo um sem fim de “identidades”. De modo que a “argentinidade” não é uma identidade é uma forma cujo conteúdo adota identidades.

Caprica (Series TV): Apotheosis (Series Finale)

El último episodio de la serie de televisión "Caprica", cancelada por la cadena SyFy por su baja audiencia, deja buenas noticias para sus seguidores que previamente no habían visionado "Battlestar Galactica": los productores se apiadaron de ellos y le dieron un cierre a la historia. Algunos gustarán más que otros de este abrupto final pero como suele decirse "peor es nada" o mejor aún peor habría sido dejarla inconclusa.

Pero para aquellos que seguíamos la serie a partir de su convocatoria inicial, es decir, la "precuela de Battlestar Galactica", este final nos deja atónitos porque de la mano del propio Ronald Moore (creador de BSG y guionista de este último episodio) queda destruida la historia de "Battlestar Galactica" en una especie de venganza contra lo que supongo imagina una "infidelidad" de sus seguidores para con "Caprica". Como no seguimos "Caprica" entonces destruye "Battlestar Galactica" que, paradójicamente, fue su mejor trabajo.
No voy a dar detalles porque seguramente muchos seguidores de BSG todavía no han visto este final y corresponde que cada quien saque sus propias conclusiones y, además, porque creo que hay que respetar a quienes vieron "Caprica" sin haber visto previamente BSG y seguramente, por eso mismo, piensen que tuvo un buen final. No obstante, hago saber que tengo serias dudas sobre la nueva "precuela" que será estrenada en 2011 titulada "Battlestar Galactica Blood & Chrome" que tendrá nuevamente como guionista a Ronald Moore después de lo que ha hecho con "Caprica".

So say we all.


miércoles 1 de diciembre de 2010

Super 8 (J. J. Abrams): estreno 2011

Estreno: 10 de junio 2011 (USA)

Director y Guionista: J. J. Abrams

Producción: Steven Spielberg

Género: Ciencia Ficción

Como sucede con todos los proyectos de J. J. Abrams ya está online un sitio web que forma parte de la campaña “viral” de marketing de la película que requiere del visitante paciencia e ingenio para llegar al mensaje oculto promocional del filme: hagan la prueba AQUÍ. Si quieren una ayuda les paso el siguiente sitio web donde hay una especie de “manual” para orientarse entrando AQUÍ. Pero sí simplemente quieres ver el sitio web “normal” entonces haz click AQUÍ. Como siempre el estilo Abrams.

Aquí el primer trailer oficial de la película y un “detrás de la escena” que es lo único disponible hasta ahora para conocer algún dato de la trama.