
En la técnica tradicional, el flashback es un recurso que sirve para introducir en la narración fílmica una “imagen recuerdo” que evoca un personaje, es decir, una imagen subjetiva del personaje que está siempre localizada temporalmente en el “presente” del personaje, y por lo tanto no afecta la continuidad narrativa del relato fílmico. Al igual que cualquiera de nosotros, es siempre desde el presente que recordamos el pasado y en mayor o menor grado de nitidez lo convertimos en una imagen mental: el flashback intenta reproducir esa experiencia de la memoria poniéndola en imágenes. En uno u otro caso, ese recuerdo está asociado a una situación específica del tiempo presente que lo activa.
Pero en Lost lo que denominamos flashback implica una reformulación total del concepto tradicional. En la serie, lo que aparece como flashback no es un recuerdo que tiene el personaje sino una imagen de situaciones biográficas del pasado del personaje, es decir, se rompe la continuidad narrativa y la narración pasa a ser contada en tiempo pasado puro, sin que se establezca claramente ninguna causalidad entre lo que le ocurre al personaje en tiempo presente y lo que se muestra de su pasado. Es más, dado un personaje cualquiera de Lost del que se mostraron flashback, en ningún caso esos retazos del pasado fueron presentados en un orden de sucesión temporal (del más antiguo al más actual) sino en forma totalmente discontinuada. De modo que el flashback en Lost se dirige directamente al espectador para revelarle información que le sirva para entender por qué un personaje actúa del modo en que actúa, y a la vez, cómo esa información no clausura la interpretación sino que la amplifica. En Lost, mayor información no significa mayor transparencia sino mayor complejidad, acumulación de preguntas cuyas respuestas parciales solo desembocan en nuevos y más complicados interrogantes.
Al mismo tiempo, la discontinuidad narrativa se proyecta al futuro: el flashforward, técnica que hasta donde conozco, es un recurso original de la serie ya que así como el flashback, en Lost, no es “imagen-recuerdo”, el flashforward no es “imagen visión del futuro” que tiene un personaje, sino el futuro mismo de la narración y del que los personajes son –como nos pasa a todos en la vida “real”- absolutamente ignorantes. También con el flashforward las imágenes del futuro son presentadas fuera de todo orden cronológico, implicando el mismo efecto sobre el espectador: información que al revelar información, encubre información.
Estas nuevas formas de utilizar los recursos del flashback y el flashforward son –entre otras innovaciones- las que hacen que la serie Lost se convierta en un acontecimiento que marca un antes y un después en la historia de la ficción televisiva, sus gramáticas y sus lenguajes.
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