miércoles, 6 de abril de 2011

Gran Hermano TV. Audiencia y tipos de participación


Todo reality show requiere como condición excluyente del formato que la audiencia participe, se involucre y decida semana a semana sobre la suerte de los participantes. En el caso de Gran Hermano esa decisión de la audiencia está sujeta a dos tipos diferentes de reglas: durante el desarrollo del programa decide quien debe abandonar el juego eligiendo entre los participantes que han sido elegidos (nominados) por sus propios compañeros, y en la gran final decide positivamente quien será el ganador eligiéndolo entre los cuatro participantes que han llegado hasta esa instancia. Esa diferencia es crucial para intentar comprender los motivos por los cuales alguien puede ser favorito mayoritario durante la etapa de voto negativo y que al llegar a la final no se consagre como ganador. Los patrones culturales que utilizamos para elegir lo que no nos gusta son totalmente diferentes que para decidir qué nos gusta. Pero además existe otro condicionante que está dado por el cambio cuantitativo y cualitativo que se produce entre una y otra fase del programa en la conducta de la audiencia a la hora de decidir enviar un SMS con su voto.

Está demostrado que durante la fase de elección negativa solo un sector muy minoritario –aunque activamente militante del juego- es el que participa a excepción de alguna circunstancia fuera de lo común, en relación con la fase final en la que prácticamente se involucra casi toda la audiencia, incluyendo a seguidores ocasionales del programa. Este cambio cuantitativo y cualitativo resulta decisivo. No solo participa masivamente toda la audiencia (lo cual deja en minoría al seguidor militante) sino que además sus valoraciones sobre uno u otro participante son asumidas en función de lo que observa en esa fase final. Es algo similar a lo que ocurre en un estadio de fútbol. Están aquellos que todos los domingos van a la cancha, se informan, discuten, hacen el seguimiento del rendimiento del equipo y de cada jugador día a día, y aquellos que solo van a ver la final del campeonato, qué ni siquiera saben el nombre de todos los jugadores ni tienen registro de toda la historia previa que llevó a su equipo a esa final. Incluso, llegado el caso, es posible que asistan a esa final hinchas de otros equipos de fútbol o gente ajena absolutamente al deporte. Ese día, en ese partido final, la hinchada fiel de todos los domingos queda en minoría, igual que en Gran Hermano.

2 comentarios:

Ramdom Films dijo...

Se me hace también parecido a las elecciones para puestos de gobierno. Más que parecido idéntico. Últimamente cada vez más se vota por los "meritos" de los candidatos en el sprint final de campaña y no tanto por el armado teórico o las propuestas presentadas. Algo así com la "granhermanización" de la política. No por nada la version Tinelli de Gran Hermano político pegó tanto.

Luis Fanlo dijo...

Coincido, todo está tinellizado o granhermanizado. Abrazo