lunes, 10 de octubre de 2011

Transiciones


La oposición entre lo permitido (obligatorio) y lo prohibido como matriz de estructuración de los sistemas prácticos propios de la normación disciplinaria está siendo subsumida en una nueva configuración estructural en la que lo permitido ya no es obligatorio y lo prohibido es reemplazado por la contingencia del riesgo. Pasaje, entonces, de la sociedad disciplinaria a la de normalización que no debería ser entendido en términos de etapas que se suceden en forma progresiva una a la otra sino como la subordinación de la normación disciplinaria a las normalidades diferenciales. Lo permitido ya no es obligatorio lo que hace que su relación con lo prohibido entre en una zona de indiferenciación en la que imperan los ilegalismos asociados a la cultura del riesgo.  Impossible is nothing, nada es imposible, solo hay que calcular los riesgos y, eventualmente, atenerse a las consecuencias.