La oposición entre lo permitido (obligatorio) y lo
prohibido como matriz de estructuración de los sistemas prácticos propios de la
normación disciplinaria está siendo subsumida en una nueva configuración
estructural en la que lo permitido ya no es obligatorio y lo prohibido es
reemplazado por la contingencia del riesgo. Pasaje, entonces, de la sociedad
disciplinaria a la de normalización que no debería ser entendido en términos de
etapas que se suceden en forma progresiva una a la otra sino como la
subordinación de la normación disciplinaria a las normalidades diferenciales. Lo permitido ya no es obligatorio lo que hace que
su relación con lo prohibido entre en una zona de indiferenciación en la que
imperan los ilegalismos asociados a la cultura del riesgo. Impossible
is nothing, nada es imposible, solo hay que calcular los riesgos y,
eventualmente, atenerse a las consecuencias.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada