martes 29 de marzo de 2011

Genealogía de la argentinidad. Prólogo


Haciendo click AQUI pueden leer y descargar el prólogo que escribió Mario Heler para mi libro "Genealogía de la argentinidad", el libro está a la venta en Cúspide, Librerías Santa Fe, Paidós, Yenny, en Buenos Aires y sucursales de toda la Argentina. Para pedidos desde el exterior hacerlo AQUI.

lunes 28 de marzo de 2011

Gran Hermano 2011. ¿Por qué no fue expulsada Solange?


La “magia” de la televisión consiste en crear realidad (efecto o impresión de realidad en el espectador) actuando performativamente sobre nuestros sentimientos, pensamientos, conductas. Sin embargo, esta acción de la televisión sobre nuestras conductas no produce los mismos efectos en la audiencia porque ésta siempre es sumamente heterogénea, no solo porque en ella coexisten hombres y mujeres de todas las edades, de distintas clases sociales, y que viven en diversos espacios socio-culturales sino también porque no todos decodifican los mensajes emitidos de la misma forma y por lo tanto difieren tanto en la forma en que se apropian del mensaje como de los usos que hacen de ellos.

Tomemos como ejemplo el caso de la actual emisión del reality show Gran Hermano 2011 (Argentina). La audiencia de las Galas, en promedio, es de 25 puntos de rating, unos 2.5 millones de televidentes en la ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires y se supone otro tanto en el resto del país; total 5 millones. En esta edición el mayor pico de votación por SMS fue de 650.000 con el reingreso de Cristian U, Emiliano, Rocío, y Giselle, un 13% del total (una minoría “activa” dentro de la mayoría “pasiva”): es sobre esa minoría activa que se sustenta el fenómeno Cristian U. ¿Cómo logró la producción del programa neutralizar el poder de este participante y retomar el control sobre el programa y la audiencia? Convirtiendo a espectadores “pasivos” (no envían regularmente SMS, no tuitean, no opinan en foros de Internet) en “activos” a partir de la combinación de mensajes en vivo y grabados que generaron un conflicto de interpretaciones tanto entre los participantes como sobre el conjunto de la audiencia, lo que se potenció con un significativo aumento de la audiencia global en las últimas dos semanas. Aumento de audiencia combinado con aumento de espectadores que envían SMS cambian radicalmente los resultados finales porque orientan su voto en función de lo que ven en un único programa (el que los activa para votar) y no en función de todo el ciclo recorrido durante los últimos 3 meses.

De modo que no existe ninguna conspiración, ni manipulación de votos, ni favoritismo de la producción por uno u otro participante ya que el único fin que tiene la producción es aumentar la audiencia y aumentar el número de espectadores que envían SMS para generar ganancias comerciales. Desde luego al lograr este efecto cambian las condiciones del juego tanto para los participantes como para los distintos grupos que componen la audiencia, generándose incertidumbre sobre el desarrollo del programa. Esta incertidumbre seguramente generará aumentos de audiencia y por lo tanto cambiará el balance de poder entre la producción y Cristian U. Ahora la producción tiene nuevamente el control y la gran pregunta es si Cristian U. podrá adaptar su forma de juego a la nueva situación o no.

domingo 27 de marzo de 2011

Video. La sociologia es un deporte de combate


La sociología es un deporte de combate, video subtitulado del documental sobre el sociólogo francés Pierre Bourdieu.



martes 22 de marzo de 2011

Locura y orden social en Argentina

Jonathan Ablard. Madness in Buenos Aires: Patients, Psychiatrists and the Argentine State, 1880-1983. Calgary: University of Calgary Press, 2008. xi + 319 pp. $32.00 (paper), ISBN 978-0-89680-259-9.



Reviewed by Luis García Fanlo (Universidad de Buenos Aires)
Published on H-LatAm (March, 2011)
Commissioned by Dennis R. Hidalgo


sábado 19 de marzo de 2011

Argentinidad. El asado como comida nacional

Uno de los lugares comunes del hacer de los argentinos consiste en la práctica de “hacer un asadito” sea para convocar a una reunión familiar o de amigos o para pasar un día al aire libre junto a un grupo de personas. El “asadito” implica un ritual social, un sistema práctico de la argentinidad, algo que se considera auténticamente argentino porque se asocia naturalmente con un referente simbólico de cierta esencia que definiría el hacer nacional. El asado, la carne de vaca, el campo, el gaucho, la Pampa, nos remiten inmediatamente a una marca que opera como factor de identificación: el asado es la comida nacional de los argentinos; sin embargo, no siempre fue así y en rigor esta identificación es mucho más reciente de lo que pensamos habitualmente.

Basta decir que durante todo el siglo XIX y las primeras décadas del XX existía cierto consenso acerca de que eran las empanadas las que constituían la comida típicamente argentina y que incluso fueron utilizadas en algún momento por Domingo F. Sarmiento como una metáfora de la singularidad nacional: cada Provincia reclamaba que su empanada era la que debía ser considerada auténticamente argentina, más que argentinidad, entonces, la diversidad de tipos de empanadas connotaba una realidad política y social de la época en que todavía el proceso de consolidación de la unidad nacional no se había realizado de modo que solo “cuando tengamos una única empanada nacional, decía Sarmiento, entonces recién existirá la Argentina”.

No resulta extraño que el discurso sobre la argentinidad apareciera precisamente en la misma época en que la empanada es reemplazada por el asado, alrededor de 1910, en la que se cruzaron un conjunto de factores económicos (el modelo ganadero-exportador), políticos (el triunfo del centralismo porteño), ideológicos (el liberalismo-positivista), y sociales (la gran inmigración). De la diversidad de tipos de empanadas (metáfora de la diversidad cultural de la Argentina decimonónica), a la unanimidad del asado (metáfora del triunfo de la gran burguesía ganadera bonaerense sobre el resto de las economías provinciales), de la diversidad de representaciones provinciales a la unanimidad de la hegemonía de una Provincia. Existen diversas maneras de producir empanadas y una única de producir vacas, carne, asado. De modo que el pasaje de la empanada al asado puede servir de ejemplificación acerca de cómo el discurso sobre la argentinidad consiste en una invención para hacernos gobernables.

martes 15 de marzo de 2011

Sociología de la Cultura. Estudios Culturales


Los invito a visitar mi nuevo sitio web dedicado a realizar análisis de actualidad desde la perspectiva de la sociología de la cultura, estudios culturales, nuevas narrativas mediáticas, historia cultural. Los espero AQUI.

martes 8 de marzo de 2011

¿Qué nos hace argentinos?

Voy caminando por el centro de la ciudad de Buenos Aires y a unos 50 metros veo venir hacia mí a dos personas, hombre y mujer, y me digo “son turistas extranjeros”. No los oigo hablar, son blancos como yo, no usan una vestimenta que se destaque del resto de los caminantes, no portan a primera vista ninguna marca distintiva que los haga diferentes al resto de los transeúntes. Me cruzo con ellos, hablan alemán, son turistas extranjeros. ¿Cómo pude reconocerlos como tales? ¿Cuáles son las marcas de reconocimiento que los distinguen?

La distinción no está en lo que hacen sino en cómo lo hacen, en su forma de caminar, llevar puesta la vestimenta, expresarse con el cuerpo, gestualidad; portan una hexis corporal y un ethos distintivo que manifiesta que lo social hecho cuerpo en ellos no es argentino y que su lógica (eidos) para percibir el espacio y moverse en el responde a otra configuración estructural que hace que organicen sus prácticas de caminantes de otro modo. Tienen “maneras de hacer” similares pero portan un estilo particular de practicarlas. Sin embargo, este primer análisis es a posteriori y sigo sin entender cómo hice para darme cuenta a priori que no eran argentinos.

De alguna manera llevo la argentinidad inscripta en mi cuerpo de igual modo que los dos turistas alemanes anónimos con los que me crucé portan su germanidad, lo que se aprende con el cuerpo a través de la experiencia vivida por cada individuo en un espacio social determinado. La argentinidad está de algún modo internalizada, aprendida con el cuerpo en el cuerpo-a-cuerpo con otros y convertido en sentido práctico, no consciente, no intelectualizado, pre-reflexivo. La argentinidad no es el modo y forma de ser de los argentinos sino lo que produce ese modo y forma de ser.

Continuará.

martes 1 de marzo de 2011

¿Qué es un dispositivo? Foucault, Deleuze, Agamben


La prestigiosa revista española de filosofía A Parte Rei publica, en su número 74 correspondiente a la edición de marzo 2011, el artículo de mi autoría titulado "¿Qué es un dispositivo? Foucault, Deleuze, Agamben". Para leer/descargar el texto AQUI.