miércoles 18 de enero de 2012

Crisis económica y producción de series de televisión hoy


La crisis económica norteamericana viene impactando desde hace tiempo sobre la industria de las series de televisión generando todo tipo de problemas económicos sobre los productores que tienen una decisiva influencia en la vida y muerte de muchos productos en forma independiente de su calidad dramática, estética o argumental. Series que se cancelan con solo dos episodios emitidos, otras que con una buena audiencia y acompañadas por la crítica quedan truncas al finalizar su primera temporada, la aparición de temporadas de 3, 6, o 10 episodios, la instalación de la mid-season finale que en muchos casos se convierte en season o series finale;  una insatisfacción generalizada frente a mediciones de audiencia que hace 5 o 10 años eran consideradas excelentes.

Hoy se habla más de las cancelaciones que de los estrenos, y cada final de temporada, que digo, cada episodio, se convierte para el fan de una serie en un calvario para saber si ésta continuará o se cancelará. La performance de estos últimos años también ha mostrado que las cadenas de cable, como AMC, Showtime, HBO, TNT, están mejor posicionadas frente a la crisis que las grandes cadenas norteamericanas como CBS, NBC, ABC, que se encuentran totalmente atrapadas por la atracción de anunciantes cada vez más exigentes en términos de rating hasta tal punto que actualmente ya no importa la cantidad de espectadores que tiene una serie sino solo el registro en la denominada “demo”, es decir, dentro del sector de edad más consumista 18-49 años, aunque para cada serie se elabora una “demo” particular. Esto también tiene que ver con el tipo de serie que predomina en unas y otras: series con continuidad argumental en el primer caso, y series procedimentales y/o de episodios autoconclusivos en el segundo.

Pero, además, está el nuevo sujeto telespectador de series, que busca no solo un producto sofisticado y de alta calidad estética sino también que su serie favorita forme parte de la convergencia digital con las redes sociales de Internet y los dispositivos como iPhones, iPad, Tablets, etc. es decir, quiere interactuar y formar parte activa, como prosumidor y no ya como pasivo consumidor de lo que se le ofrece de arriba-abajo. Y esta exigencia también incide necesariamente sobre los costos de producción lo que tiene como efecto, cuando no se logra, provocar caídas de audiencia precisamente en esa “demo” que tanto se busca capturar.

No se avizoran cambios significativos de esta situación en el futuro cercano por lo que la brecha entre audiencia sofisticada y audiencia tradicional, cadenas de televisión de cable y de aire, series con continuidad narrativa y auto-conclusivas / procedimentales seguramente terminará influyendo (si ya no lo ha hecho) en la producción de una segmentación cada vez más pronunciada de la audiencia y por lo tanto de la industria en su totalidad.