domingo, 5 de febrero de 2012

Critica TV: Dulce Amor (Telefe)


Estamos ante una clásica telenovela latinoamericana con una estructura narrativa claramente tributaria de las comedias argentinas basadas en el inverosímil entrecruzamiento entre clases sociales. De trama previsible y con personajes estereotipados y unidimensionales no deja, sin embargo, de atraer la atención de una audiencia siempre dispuesta a dejarse capturar por el eterno retorno de lo mismo sea por la razón que fuera: volver a ver a un actor favorito, por ejemplo, y volver a verlo haciendo siempre lo mismo. Y creo que ese es el caso de Dulce Amor cuyo protagonista Sebastián Estevanez (“Marcos Guerrero”) se esmera en reproducir hasta el más mínimo detalle ese personaje de sí mismo que hemos visto en la pantalla chica en numerosas oportunidades y que tanto éxito le ha generado. Ojo, no critico al actor por el personaje que compone sino porque sin abandonarlo podría ensayar algunas variaciones marginales, una mueca, un gesto, una frase, una corporalidad novedosa, pero no lo hace. No es el caso del actor Juan Darthes (“Julián Giménez”) al que si bien ya hemos visto hacer personajes similares siempre encuentra la manera de dar algo más, o de la actriz María Valenzuela (“Elena Bandi”) que se esfuerza por darle matices y expresión a su personaje sin caer en la sobreactuación de Laura Novoa (“Gaby Ahumada”). El resto del elenco se resiste a cualquier tipo de crítica ya que no tengo claro hasta que punto es el guión el que los obliga a componer personajes tan medidos como inverosímiles y artificiales. 


3 comentarios:

Gente Inteligente dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gente Inteligente dijo...

Tal cual,la novela es atrae como una canción pegadiza...esas que no te gustan al principio pero de tanta repetición termin´ás cantando, bue eso todo bien, pero porque grita tanto Laura Novoa? ufff

Luis García Fanlo dijo...

PD: luego de visionar 48 episodios observo cierta hibridación de géneros telenovela/telecomedia.